
Monday, November 02, 2009
BREVE ENSAYO SOBRE EL CUERPO ABYECTO

Sunday, October 25, 2009
ESPERA

Siempre llego a casa con la premura de tocarme, de sentirte cerca a través de mis caricias, en la intimidad de mis convulsas ganas de tenerte para purificarte en un baño de saliva. Te alucino con el vestido rojo que contrasta con tu blanca piel, dejando ver la piernas que me rodean los hombros, tus lunares como placas negativas de astrónomos incansables, mis dedos que te miran y que aprietan tus tetas contra la deriva de mi perdición. Eres fuego distante que se resiste a quemarme, que no se mueve dentro de mi imaginación: se quedó inmóvil, perpetuo.
Me urge una cicatriz de tus llamas, una mordida en mis rodillas y acceder al martirio de tu ausencia. Negros ojos que se pierden difuminados en mi turbada memoria, cueva y caverna donde el fuego ya no proyecta sombras, que es negrura, infamia, invitación a cogerte por cada orificio.
Ahora andas lejos, respirando diferentes atmósferas en tierras lejanas. Por eso te pienso más, con la intensidad de lo prohibido, con la ternura del canario muerto que deja de cantar para morir en la eternidad de la nada, asfixiado en el aliento del tiempo. Soy así, masturbador compulsivo de mis órganos, de mis vísceras que palpo a diario desde dentro con una sola cosa en mente: tus labios entreabiertos esperando el fluir de mi masculinidad.
Me retuerzo en el piso, en las alfombras, en los sillones... me envuelvo en las sábanas pensando en tus manos que aprietan mis nalgas contra tu intensa forma de mujer, esa figura que no se borra por más que me drogo en los ambientes hostiles de mi furia, de mi rabia: miembros viriles que erectos se sacuden en mi rostro, que se sienten pequeños y diminutos trasladándose bajo mi piel, como hormigas salvajes, como larvas que te buscan para invadirte: soy tu parásito, habito en tu cueva de anillos intestinales... tu olvido.
Es la noche, la negra noche que es hermana caridad de tu cabellera, de tus manos que imagino apretando mi sexo rojo, hinchado a punto de estallar en tu rostro: luz solar, estremecimiento electrostático de fluidos corporales.
PD: Permanezco inmóvil, en blanco y negro que es mi vida en un presente que se siente pasado tan pronto.
Monday, August 31, 2009
Wednesday, August 19, 2009
VIENTRE

Comenzaré por hablarle a tu vientre, ese vientre en el que se depositan mis ideas y pensamientos sonrojados. Vuelo sobre tu ombligo como mirlo que piensa en aventarse a su vacío, hundirse en él para ahogarse en su aire, en su espacio estrecho que me aprieta en la idea de tenerlo, para mí, ¡todo!
Si con la redondez de tu vientre puedo trazar huellas en las arenas de mis pérfidas galaxias, quisiera entonces tenerlo ya entre mis labios y a mordiscos llevarlo poco a poco a los terribles claustros de mi enmarañada memoria. Volverlo universo.
Es en tu vientre donde me pierdo, donde trazo círculos de invocación demoníaca, esquizoide en los parajes alucinógenos de tu estado mental lejano, perdido en los paradigmas de la conciencia. En tu vientre veo el epicentro de mi torrente interior, las venas, los flujos de sangre que se precipitan y hacen tumultos hermosos en mi sexo. Éste, lleno de venas hinchadas que orgullosas se revelan para mostrarte su adoración, adoración por tus colinas de piel, abultadas en toda la superficie de tu cuerpo.
Tu blancura es arena, tu vientre duna que se levanta, que se clava en mis ojos como pajas afiladas, sustrayendo toda inocencia de mis pupilas… arrojándola lejos.
Duermes con tus gatos –me los has dicho-. Envidio su pelaje que se mece en el escenario tranquilo de tu habitación. Contenedor de mundos psicodélicos abrochados en mi constante deseo de tenerte sedosa, echada en mi pecho, murmurado gemidos de placeres microscópicos diluidos entre los poros del tiempo.
Tu vientre, es Génesis de mi caricia, es Apocalipsis que me somete a la inmundicia, esa sucia sustancia que se llama lejanía, imposible despertar.
Sunday, June 07, 2009
PERINEO

-Era el calamar mojado en excreciones, era el aborto de mis tiempos gloriosos a lado del Creador. ¡¿Cuántas hazañas juntos vivimos?! Y ahora me derrumba en el oscuro rincón de su olvido.-
Luego de amarla, me levanté y sobre su rostro traté de penetrar con mis dedos en su boca, primero un pie, luego un brazo, la cabeza… una vez dentro me envolví en su lengua, la mordía, me batía en su pegajosa baba, sabía a sal, sabía a semen que resbalaba en las paredes de la caverna. Me tragó, me trituró, me defecó.
-Mi general, el Señor de mis plegarias. ¡Oh dulce y hermoso Emperador! Ves mis lágrimas y de inmediato me das la espalda. Me tiras en el salón de espejos para que no tenga oportunidad de evadir mi triste imagen. Solo ante la luna, en una lamento ahogado de nuestras victorias, de nuestros desbordados deseos!-
Luego en el piso me arrastré hacia la coladera, me escondí de ahí de ella. Esperé unas horas para que el olor a mierda se difuminara entre el aroma de las flores, flores verdes y negras que se enredaban en mi piel: eran hongos, musgo negro. Luego me marché y caminé hacia el crepúsculo, sentí la humedad en mi sexo, se derramaba completo sobre el algodón de mi panty. Rosa, rojo, morado… crema, gusanos.
-Yo no te miro porque has dejado de adorarme como Único, como El que Es. Mis tres rostros ya no pueden ocuparse en admirar tu belleza. Camaleón, pantera, alacrán, gusano. Bella Luz, no llores más y álzate, erige tu reino en los intestinos del tiempo, en el misterio oculto para esos que bauticé “hombres”-
Llegué a casa, me bañe y tome un café. Cuidé a los míos, no pensé mas en ella.
-¡¡Creador, Creador!! Tus corceles se precipitan hacia mis ejércitos. Negros contra blancos angelicales. Te detesto Creador, misericordioso, todo amor, ¡toda venganza! Viviré aquí, esperando por tus ángeles, aguardando a que los días de lluvia y tornados, caigan sobre esos que a tu imagen amas sobre mi. ¡me vengaré, me cagaré sobre ti!!-
En la mañana los beso, les alimento. Se marchan diciéndome que me adoran, que me quieren. Soy su madre, les respondo igual a mis hijos. Comienzo a pensar en ella otra vez…
ARRIBA: Desbordate sobre mi. Acrílico 60 x 40 cm 2009, Mauricio Zárate
Wednesday, May 06, 2009
ONTOLOGÍA DE LAS ENTRAÑAS: signos-

Yo solo puedo contemplar la obra de esa sublime maldad vestida de rosas, de flores blancas que se adhieren a mi piel como sanguijuelas, sedientas no de sangre, sino de la mucosidad tibia de mis infectos pulmones: látex relleno de cristalino semen.
Agujeros en los párpados, ámpulas traslúcidas que permiten ver el tránsito agitado de las larvas, criaturas pequeñas y mínimas en el espacio, pero enormes en el asco; proporción distorsionada de mi realidad como ser, como el que soy.
Dices que mi aliento no soporta más su propio hedor, que se pierde en la pestilencia de nuestros besos, de los remolinos que trazan trayectorias de infinitas perfidias: soy el reflejo protervo.
No basta con meter los dedos en los agujeros que tiene en la piel, en todo el cuerpo. Cada uno vacío, dilatado… ¡cientos de ellos! Pequeñitos, absorbentes, poros de insatisfacción y vómito fingido.
Ese es el diagnóstico de nuestro amor que se lacera y se cubre de ese gris verdoso, como el del cadáver de anoche, nuestro festín de sexo en la necrología de nuestros adentros. Humanos todos, sedientos, sangrantes, que gritan, se tuercen y se incuban ¡dentro de sus propios mocos!
El niño sonrrie, no, espera... su rostro esta dividido a destajo!!
Friday, April 10, 2009
GUSANOS

De pequeño me encerraban en lo mas recóndito de las calderas, me dejaban arder con el fuego de mi infierno y como monstruo me arañaba el alma inconsolable. Me pierdo. Me miro lejano dentro de mi propio espacio, engullido en la suave humedad de este colon que se contractura y me aprieta, hasta que de mí solo resta pus y sangre, lágrimas de piel que se absorben en la grandiosa melancolía.
Babeo, eyaculo en la escisión de la carne. Agujeros que se dilatan y me invitan a visitarlos dentro, a llenarlos con mis restos. Son anos de rapiña, que devoran con dientes finos moliendo toda noción de mi humana posibilidad, de transgredir el límite del paraíso y fusionarlo amorosamente con el averno.
Mi propio culo se exprime y de sus jugos nacen amantes líquidos que juegan con tu lengua, reproducida miles de veces en las paredes intestinales de nuestro encuentro. Somos uno que se divide y multiplica; diablos que juegan a ser ángeles derrotados en las sábanas, atados a dildos que perforan el núcleo mismo de la tierra y la invierten: lo que estuvo dentro, ahora esta afuera.
Recorrido interno con piel de semen y sustancias lubricantes que brillan reflejando tus ojos. Así me paseo por tu infamia, por tu arrogancia; así mi fusiono tiernamente con tu crimen y tu castigo. Eres la hermana y la madre de mis lujurias, de mis necesidades insatisfechas, ¡de esas ansias que nunca se alejan!
Madera oxidada con las salivas y los espasmos, sábanas sedientas de tu líquidos desparramados, de mi escroto flácido, suspendido en la atmósfera como ídolo pagano, como monumento al ahogamiento, recuerdo imborrable del colon que me come y que me traga.
Mi esfínter chupa delicadamente cada dedo tuyo, con la misma delicadeza que usa la trucha cuando succiona tus pulgares y masajea tus pies con su resbalosa corporeidad. Estamos existiendo repulsivos en el epicentro de nuestros engaños, de las traiciones. Cogiéndonos con el encanto de un paisaje encerrado, cumpliendo la cadena perpetua de mi encierro, en el colon del tedio.
Sunday, March 29, 2009
SOBRE LAS FANTASIAS -PARTE II-

La fantasía sexual es un acontecimiento que se desenvuelve en la mente de manera especial. Aparte de los acontecimientos en el cerebro, que le presenten como una actividad neuronal específica de la consciencia, no deja de ser una manifestación clara y evidentemente subjetiva, por no decir psicológica, y que incluye a lo corpóreo como uno de sus fines, pero como veremos, solo en apariencia.
Su subjetividad consiste en los “condimentos” que le agregamos y que la hacen particular y puntualmente nuestra. Es un platillo carente de receta previa, pero que simplemente es, como parte de una interioridad individual y con un persistente matiz egoísta. No son las fantasías sexuales de ninguna manera comunes, es decir, compartidas en la colectividad. Cuando encontramos a alguien que dice tener una fantasía igual a la nuestra, éste miente, aunque sin mala intensión y probablemente, impulsado por la misma trayectoria sin freno de su propia fantasía: la fantasía de que ha encontrado a alguien con esa misma quimera, es sólo una conformación virtual y engañosa de la misma fantasía, que se pretende experimentada colectivamente.
Me remito a la analogía expuesta en la primera parte, donde sostengo que los sueños son esas imágenes mentales que son sólo nuestras. Lo mismo ocurre con las fantasías, y es por ello que no pueden ser compartidas o representadas de la misma manera por cada individuo, o expuesto de otra manera, no es posible que la misma representación mental de una fantasía, se conforme igual en la mente de individuos distintos. Cada uno tiene su particularidad, aunque dicha aseveración parezca redundante y hasta absurda por su obviedad.
Pero este asunto de lo particular no es un concepto ligero. Thomas Nagel lo ha expuesto en sus ensayos. Para Nagel uno es esencialmente su cerebro. Eso que es nuestro cerebro es lo que nos conforma como un ente diferente e impredecible entre los demás. Si todo proceso mental se sintetizara a un entendimiento y procedimiento razonado de todos los mecanismos que me hacen tener una representación mental (cualquiera), entonces sería posible duplicar esas representaciones de la misma manera, por ejemplo, en un sistema cibernético.
Pero ese cuestionamiento de Nagel sobre la individualidad, sobre ese self nos indica que hay un algo que nos hace ser de determinada forma. Los contenidos de esas formas singulares así mismo poseen esas características de nuestra propiedad única, imposible de duplicar.
Lo fantástico placentero que habita en nuestra mente cuando deseamos algo específico, adquiere el modelo de algo concreto, particular. Sabemos a la perfección que es lo que queremos, cómo y cuando. Su concretismo no hace a la fantasía algo objetivo. Esa nomenclatura tan solo sirve como apuntador de su forma.
En ese preciso momento, entra en el juego la individualidad. Al puntualizar la imagen de lo deseado en algo definido, nos mostramos como somos y como queremos ser. Nada tiene que ver con un alter ego, es distinto, pues ese querer ser no tiene relación con una superioridad arquetípica, tiene que ver con la posibilidad de experimentar nuestro cuerpo, a través y gracias a otro cuerpo. Pero es solo una idea que sirve de motor e impulso, inexplicable en el terreno de la voluntad. La ilusión de llevar a cabo la fantasía de uno, cobra una dimensión distinta, pues nos brinda la oportunidad de afirmarnos como cuerpo y ya no como mente. La individualidad conforma un ente que se reconoce a sí mismo gracias a las sensaciones que percibimos del otro, que se valúa no por su presencia, sino por lo que puede ayudarnos a presenciar como nuestra carne.
Todo este desarrollo teórico va haciendo de nuestras fantasías sexuales, un evento rico y complejo, pero al mismo tiempo peligroso si no se tiene consciencia de que su constitución fantástica, debe permanecer tal cual, o de lo contrario, como antes ya lo he expuesto, el individuo puede caer en la trampa de la ilusión.
Con esto no quiero decir, que tratar de aventurarnos en la realización de una imagen fantástica sea vedado y que sólo debemos conservar esa fantasía en su propio terreno abstracto, dicho de otra forma, lo prioritario será en todo momento, la claridad intelectual con la que debemos actuar respecto a nuestra ilusión; mantenerla en su contexto.
Este discurso ensaya sobre ese problema, y las hipótesis pueden ser varias. La más importante, es aquella en la que señalo que toda fantasía sexual, es un modelo mental, intelectual, que no hallará satisfacción en su transición al mundo de lo físico palpable. Quizá nos encontremos con otros problemas, como el que concierne al tipo de fantasía del que se esta hablando. Trato en esta reflexión sobre la fantasía sexual, porque percibo semejanzas con otros pensamientos humanos que no encuentran claridad en el mundo exterior, por lo menos, no igual a la que se tiene en el mundo interior, como en el caso de la creación artística.
Nuestro cerebro construye nuestra realidad, sólo nuestra; y éste es un principio fundamental para partir hacia el sustento y comprobación de una hipótesis que plantea a lo fantástico, como algo que por naturaleza propia, es insaciable por su carácter posible pero paradójicamente irrealizable.
Se sigue fantaseando porque es una necesidad de comprobar límites transparentes, transgredibles y sin consecuencias irreversibles. Las fantasía que se orienta en los terrenos sexuales eróticos, existen en la mente de los individuos que desde su amanecer en su sensualidad, las experimentan con la idea de que alguna vez podrá realizarlas, olvidando ingenuamente, que eso, no depende exclusivamente de él.
De cierto modo, esa idea de alcanzar lo inalcanzable en cuanto a los apetitos sexuales más elaborados, es una manera de mantener la atención y la audacia, al momento de afrontarnos con una situación real y concreta por ejemplo, a la hora de hacer el amor con una pareja que ignore, lo que se proyecta dentro de nuestro interior a manera de estimulante virtual, representaciones mentales erotizantes y que funcionan como un estimulante infalible contra una rutina sexual estable.
Tuesday, March 24, 2009
SOBRE LAS FANTASIAS -PARTE I-

Si las fantasías se realizan, dejan de ser fantasías y sufren el destierro de nuestros anhelos, lejos a un infierno donde ya nunca serán, a pesar de su permanente lucha por seguir siendo.
Pero para fortuna de las fantasías, éstas siempre lo serán en una demostración terrible de inmortalidad suprema. La desgarradura de lo fantástico, de verse en situaciones imposibles aunque posibles, es su propósito, es su esencia y su jugo, su razón de ser en el terreno de la naturaleza.
El sujeto, obstinado en la realización de sus fantasías, se hunde el baúl de lo irrealizable, se vuelve cárcel de sí mismo y entre más trata de lograr su materialización, más cerca esta del fracaso y del impulso que no le permitirá parar, encontrar suspiro de alivio, es decir: satisfacción absoluta.
El que interioriza una imagen fantástica en el epicentro de su lascivia se encuentra ante el dilema de lo realizable. Encontrarse ante el hecho de que toda cosa imaginada puede adquirir forma y realidad en el mundo, es un acto comparable a la experiencia que se vive cuando se está al filo de un precipicio: se siente la gana de arrojarse, pero una moral secreta nos frena en seco, arruinando la ilusión de que podemos volar y de estallar bajo la promesa de una resurrección que asegura nuestro resguardo, no pasará nada, quedaremos intactos.
Intentar trasgredir esta frontera de lo fantástico sexual, conduce a una frustración semejante a la que lleva al artista a su taller, a seguir luchando con la materia y tratar de convertirla en esa representación interior de su mente, que lo persigue como fantasmagoría implorando la reencarnación en una pieza única y definitiva.
La fantasía sexual es un impulso parecido a los que describe la “Voluntad” de Schopenhauer, inexplicable y carente de fundamento. Es esa materia de lo impensado que con cada partícula conecta nuestros deseos y les deposita en la libido esperando pacientes a que se realicen, pero es justo en la idea de lo deseado, donde obtenemos el verdadero placer. Su realización le acerca al fraude, a lo imprevisto, a la improvisación que le arrebata su plan simétrico.
La paradoja de lo fantástico sexual es, que está condicionado a ser de esa forma y no trascender nunca al terreno de lo material. La fantasía esta condenada a ser fantasía de la misma manera en que los sueños padecen de esa misma sentencia: a ser por siempre nuestros.
Atrapadas en un ente social es algo atroz, pues en nuestra colectividad solemos compartir nuestros sueños aunque sea de manera ilusoria, pero las fantasías, además de ser tremendamente deliciosas, suelen callarse por el recato y por la sensación de que nos exponemos en lo más íntimo de una forma que tiende a lo ridículo, a la incomprensión y a la crítica. La fantasía es un espectáculo para nuestro propio deleite y neciamente, nos preocupamos por la manera en que éstas, se llevaran a cabo.
La planeación es parte de lo fantástico. Su ejecución requiere de una minuciosa destreza, todo debe salir de acuerdo a lo planeado. El proyecto es sin duda alguna, parte sustancial de lo fantástico sexual, pues le transfiere esa subliminalidad del rito, de la veneración a símbolos únicos y precisos que imaginamos de manera concreta. No aceptamos imitaciones, pues sus remedos, solo acarrean el sinsabor de una mala comedia.
En un corto del cineasta Jan Svankmajer “Food” nos fascinamos con la estructura de una narrativa continua sobre ese alimento que se prepara y no termina nunca de condimentarse, de prepararse para ser comido en algún momento, en algún lugar del espacio tiempo que se prorroga hasta el infinito.
Quizá el placer de degustar ese platillo no es el punto culminante del comensal hedonista, pues al parecer es el acto de condimentarlo y cocinarlo, lo que brinda el máximo placer en la construcción del espejismo de su ilusión. En la escena del corto de Svankmajer, el comensal obsesivo no para de aderezar su platillo: prepara su fantasía, sin freno, ni límite.
El proyecto simétrico del que antes ya he hablado, puede sufrir una descomposición en su eje y como consecuencia, perderemos interés en su consagración.
El deseo necesita de ese ingrediente fantástico que nos traslade a lugares probables o imposibles, a territorios expuestos o cerrados, pero siempre con la constante de su perfección, tal como la queremos. Lo contingente es lo imprevisto, y éste hará su parte cuando nos decidamos a probar nuestra fantasía. Cambios repentinos, movimientos distintos, ritmos opuestos, sabores y olores contrarios a los imaginados.
A manera de conclusión preliminar sobre esta reflexión de la fantasía sexual, debo decir, que otra variable en la ejecución de nuestra fantasía es si se trata de una fantasía en solitario o en compañía, pues si agregamos a la ecuación básica de la fantasía individual la variable de otro sujeto, otra psique, otra estructura de pensamiento y de deseo; como resultado obtendremos una aberración que en todo momento, irá en contra de nuestra simétrica planeación, se romperá el encanto.
Monday, February 16, 2009
DESTRUIR AL MUNDO

“No emotions to swallow, look at the Black sky and cut your throat for me”
Lo único que he encontrado a mi alrededor es la simulación de una no-vida, de una existencia fútil y engañosa, inmisericorde en su pretenciosa y presumida gana de incluirnos en un mundo que no nos quiere, que nos rechaza, que lucha por abortarnos.
Supongo que he vivido mi vida bien. Ha sido dulce, intensa, llena de cosas vivas que me han estremecido, que me han tocado en la fibra más sensible de mi fragilidad. Por eso es que pienso en este viaje, en esta huída de mi, en la posibilidad de no volver a ver mi rostro, inmerso en la angustia de la apariencia. Es el inicio de un despertar.
Pero a pesar de mis palabras cataclísmicas, solo puedo afirmar que hasta el día de hoy he vivido cosas que me han regresado al mundo de otra forma, transformado, adaptado a sus adversidades con la protección extra del conocimiento.
La ciencia hizo evidente, que en el ambiente adverso del metano, crecen unos gusanillos que en su ciclo bacteriológico, han encontrado la manera de convertir al elemento venenoso en una toxicidad vital que les mantiene y les procura la existencia segura en un lugar sin luz, sin cielo, solo líquido ponzoñoso que su ADN ha transformado en su perfecto hogar. Arrullo en los misterios de la evolución, adaptabilidad de la vida. Silencio cósmico...
Soy un bicho, una cécula que de cierta forma se gesta en el veneno. Mi plasma es ese que sabe ácido y que como sudor no puede evitarse a las altas temperaturas del alma.
Soy aquel que no tiene historia, aquel que desaparece y regresa como fantasma en esta urbe que se corrompe, en esta sociedad inmunda que no merece la perpetuidad, sino su fulminación inmediata.
El homo eroticus ha muerto en latitudes públicas. Se le ha encontrado desgarrado, sin piel, sin miembros; como un guiñapo harapiento, mugroso y difuminado entre la suciedad y la inmundicia.
Soy el que lame heridas y las abre solo para gozar su agonía. Soy el que abre los ojos dentro de océanos de sangre, en ríos de saliva, en esperma que se diluye en mis hemisferios cerebrales como continentes helados, amenazados por luz intensa de las estrellas.
Quiero destruir el mundo, hacerlo pedazos y reconstruirlo, re-hacerlo para que sea otro, no el mismo. Un mundo sin la orientación de la moral, sin la ética, caos en esencia: infierno para unos, paraíso para otros.
El dilema es:
-¿qué más puede suceder después de la orgía?-
¡Quiero mi inocencia de vuelta!
pero antes: ¡Quiero destruir al mundo!
Monday, January 19, 2009
PIES QUE SE RETUERCEN EN LA ARENA -una escena de Emmanuelle-

¡Horas preciosas de incalculables dimensiones! (…) Vida que se quedó en el inventario del tiempo…
Luego, a los 12 años de edad descubrí que aquello se llamaba erotismo…
Esperé varios días para poder ver la cinta a solas. Doce años aún no eran los suficientes para poder exhibirme, para poder gritar que yo me sentía parte del mundo y sus criaturas, ser, ser. ¡ser! Al introducir la cinta, comenzó un proceso de cambio del que no era consciente. La escena estaba ahí, destinada a definirme, a decirme quien era yo y uno de mis propósitos en el mundo. Cómo deseaba no tener sexo, carecer de éste y que en su lugar hubiera solo ser, ser, ¡ser!
Me resisto a ver en los lagos, ríos, manantiales; mi rostro clonado por las moléculas metamórficas del agua. Me gusta sumergirme en ella, que me envuelva. Quizá por eso nunca he podido ver en esa parte de Emmanuelle, lo que aparece como primera intención. Lo sexual es desplazado por lo espiritual, por lo intangible una vez más. Se ven fantasmas: ¡quiero ver fantasmas: ser, ser, ser, ser!
Abolición de Adán.
Perpetuidad en instantes anaranjados, de ropa que apenas cubre la desnudez, maldición que paradójicamente nos condujo al inicio de la seducción.
Y yo canto: “mis pies en la arena, mis manos en mi pecho haciendo círculos al rededor de mis pezones, mis labios besados entre ellos mismos, hinchados por mis dientes que les muerden con gentil frenesí…”
Sylvia presencia lo innarrable, lo que carece de un lenguaje articulado con los sentidos que conocemos. Boisson nos platica con un dialecto desconocido, con una lengua que aunque ajena al Edén, comprendemos sin razonarla, sólo la aceptamos como manifestación suprema de lo que es, es, es, ¡es!
-"pies que se retuercen en la arena"-
Sunday, January 18, 2009
TARDE DE ENERO

"Descontextualizar lo sexual de su territorio para transformarlo en una corriente erótica de mayor magnitud". Esa era la consigna, recostarse en la cama y ser filmado con una lente intrusa que se acomodara sobre mi intimidad para revelar a los demás un momento en mi vida, lo que me materializa y me hace constante volumen de innegable presencia.
Tendido sobre las sábanas me desprendía de toda noción del presente. Utilicé la máquina del tiempo para seguir escuchando la voz que me marcaba el ritmo de las sacudidas, diálogos que hablaban de matices, de atardeceres tibios en el invierno.
La lente, brillante como pupila de criatura insensible me miraba, mientras con tacto frío, rozaba los dedos de mis pies con el aleteo de alguna mariposa en busca de reposo. Tensión entre mis piernas, torrentes que se parecían a los manantiales que de niño me bañaron, me bautizaron con la palabra hombre.
Mi piel morena se hizo color de Marte, se veían mis bazos sanguíneos en el coro constante de mis contracciones…
Mis manos no paraban de consolar mis extremidades salidas y desorbitadas.
Mi carne sometida a la ingravidez .
Letras de Kundera, secretos de Anaís Nin, susurros de encanto que se dejaban caer como escarcha sobre mis tímpanos... Sylvia Kristel observando a Christine Boisson, acurrucarse en su ternura.
Toda protuberancia era colmada con la fluidez de mis adentros. Amazonas que me bañaban con sus lenguas rosadas y pegajosas, como pequeñas ventosas adheridas a mi pene que se multiplicaba en rocío, en soplidos de alientos femeninos jadeantes.
Todo ello en una tarde de enero, cuando fui mío y de todos, cuando fui tuyo, público, espectador. Eras la esencia de mi carnalidad, sosteniendo los lentes de una cámara, historiadora, cronista, narradora de la erupción final de perlas líquidas, lábiles y perennes en mi ombligo, como cenote, como cueva magnífica de orígenes nunca revelados.
“si, es dulce y tibio… mmm, sabe como el trazo que deja el mar cuando te atreves a besarlo en el rostro, es pegajoso como miel… ¡quiero que se resbale entre mis labios! ¡que fecunde a mi garganta con gritos que te acerquen al cielo!”… decías… lástima que no existes...
Sunday, January 11, 2009
LUGARES DE MI CUERPO

Semen tibio que resbala, que me sabe a ti y a mi en el exilio.
Wednesday, January 07, 2009
SECRETOS -MARAVILLA No 666-

Siempre he tenido una afición extraña por lo íntimo. Aquello que sucede detrás de una cortina, detrás de una puerta, detrás de nuestro rostro, dentro, en nuestra materia gris que se electriza con pensamientos que no se dicen.
Soy fiel creyente de los secretos. En ellos erijo mi vida, mis gustos y mis placeres; así como mis miserias y mis vergüenzas.
Me gusta disfrutar de mi anonimato público. Ser otro y al mismo tiempo ser el mismo. Romper y destruir mundos, y al mismo tiempo reconstruir desde las cenizas todo, como tirano y amo absoluto de mis reinos interiores. Infiernos, círculos que nunca terminan de caer uno tras otro dentro de mis retinas, dentro de mis entrañas que rosadas y brillantes se abren para acoger en su interior más y más secretos.
Vivo encerrado en una pirámide que en sus muros escupe sangre, que dentro se ahoga con flemas y moco que lubrica los órganos, que lubrica a mi locura cuando quiero penetrarla y convencerla de que ella es mi única amante.
Puede ser que estos días me encuentre lejos. Me proyectaré como una sombra en la noche. Invisible. Quarks que viajan en ondas, o en partículas diminutas que se juntan como canicas en el juego brutal del choque, de la estampida.
II. RENUNCIA
“Cuando era niño, pensaba como niño”. Frase solemne que en las ceremonias de antaño se mencionaba incesantemente. Ahora soy un hombre, y mi dilema es que me niego a ser hombre.
Qué han hecho las manos masculinas mas que sumir al mundo a la insana vulnerabilidad de los sentidos. Escribo casi automáticamente, escuchando a los que me poseen con ideas y con utopías. Llevo adentro al infierno, y éste se doblega ante mis pasos pues en mi megalomanía por ser el reflejo aparente, me convierto en un emperador tirano , aburrido y sumido en el tedio de solo tener un cuerpo, que llaman: hombre.
Mis ojos se tuercen y mis párpados entreabiertos miran hacia mi sexo, hinchado y embravecido como esa jauría de hienas, que se divierten con el festín de los muertos, de la rapiña esta que queda después de un orgasmo que me traslada a las negruras desoladas de mi alma.
Veo mis manos y son de hombre. Veo mis ojos y son de hombre. Veo mis pies y son de hombre… ¡no existe nada que me avergüence más!
Es mi secreto
… y ahora lo saben.
Comprobación irrefutable de mi exhibicionismo, de mi amargura concentrada y enlatada en mis dientes de cristal. Soy el sarro de la vida, la muchedumbre que hambrienta de identidad se auto-proclama como máxima, como una idea de sí misma perdida en ella misma.
Reconozco mi egoísmo y así acepto el de los demás. Escribo entumecido con el frío. El infierno es frío. Saldré de este lugar y sonreiré a los demás con la misma máscara, con ese aislante con el que mi madre me excretó al mundo.
Quelle merveille!
.......
Les comparto esta joya de la melancolía. Obra fuerte y estrujante.

EXPERIMENTS IN DARKNESS
FROM THE HEART
Monday, January 05, 2009
RESURRECCION -INTROITUS-

“A veces siento que te toco, a través del reflejo en el agua. En ese sueño ríes rodeada de neblina, cubierta de pétalos y fragancias, con tus labios, como una trampa, me invitan a besarte poseerte… tus ojos me pierden en el fuego, en ese lado invisible de tu rostro, en ese misterio oscuro de la luna….”
Lanzo mis brazos al aire, los veo moverse juguetones como si trataran de arrancarle una costra al cielo. A mi alrededor no existe nada, salvo un viento que delicadamente me acaricia, y me murmura cosas del pasado, de este tiempo que se marcha y que será almacenado en los archivos de mi decadente biología.
Cuando bajo la vista veo un camino, polvoriento y árido, pero que promete seducciones e imprevistos. Le miro y él me mira. Es la ruta ineluctable, la via dolorosa que me aguarda, llena de rocas en el andar y de espinas adornadas con lirios verdosos, ansiosos de probar la sangre de mis pasos.
Si. Mis pisadas cobran vida y mueren en el instante. Como esas marcas que desbarata el mar con su vaivén, aniquilando toda existencia de ese mensaje de historia y de testimonio, presencia de lo vivo, constancia de lo muerto. Queda solo arena, callada.
¡El mundo cobra conciencia de repente! Y entonces bajo mis brazos y coloco mis manos en mi rostro. Cubro mis ojos parcialmente con mis dedos y entre sus huecos diviso los espejismos del camino, alcanzo a ver la imagen emborronada de una figura que se acerca. El transeúnte de los encargos del tiempo, vendrá a mi y se arrodillará para suplicarme, que no me doblegue ante sus torturas, que me deje ultrajar, pero que no vacile en levantarme, ¡que no vacile en levantarme!
Y dentro de mi, rebotan las voces que exclaman en un coro rojizo y oxidado por los tímpanos de mi marchito cerebro: “and the end is alwas… near”
Resucito dentro de la envoltura. Soy un producto, una constante en la producción de una máquina indolente. Amalgama pegajosa que se retuerce en las cañerías de una placenta alucinada.
Te llamo y te conjuro, pero en el camino solo se conserva la fantasmal figura, ese transeúnte que viene por mi y mi espíritu, que me llevará a cuestas aun en contra de mi voluntad, para raptarme, para violarme y desaparecerme. Se acerca… se acerca… ¡se acerca!
10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1 …0!!!!!!!!!!!
Y abro mis ojos, océano azul, lágrimas de vidrio. Abrazos, risas, llantos, brindis, champaña en los labios, uvas en las manos.
Tuesday, December 30, 2008
DESPEDIDA
Los últimos días del año se han marchitado pronto, y me alegra que tengan ese buqué a muerto, a cadáver que se encuentra tieso en el frío grisáceo y grotesco de estas fiestas vanas de felicidad simulada.
Me cubro de colores inútilmente, pero cooperando con el simulacro de sentirse a gusto en esta vida llena de desdichas, de sinsabores que son exquisitos y que disfruto malignamente con deseos de que se arrojen sobre los demás y los maten con una trágica avalancha de mordidas. Que les despojen violentamente de su piel.
Por la mañanas veo como mis hijos se deshacen en las llamas, mis hermanos en las ruinas que presagian al futuro, que nos mira directo con ojos amarillos y redondos, con las pupilas dilatadas hambrientas de sangre y excrecencias, arrojadas al piso como esas, que salen del los ahorcados justo en el momento en el que la soga les aprieta el cuello, estrangulando junto con la carne toda esperanza, violada, ultrajada.
Estos días deambulo con el humor desgarrado en las aceras, arrastro mi imagen como no queriendo, con trabajo, es pesada y se desparrama al primer descuido.
Soy ese que se adorna con tiras de entrañas y las contempla mientras las devora. Soy ese que se fragmenta en trozos pequeños de grasa y que vaga por el mundo con la faringe expuesta, abierta como las puertas purulentas del mismo infierno.
Sunday, December 21, 2008
LA RECETA
MATERIAL
2 LATAS DE CREMA BATIDA
2 UNA BOLSA PARA LAVADOS COLONICOS
3 4 LITROS DE LECHE
4 ¼ DE CREMA –NO ACIDA-
5 GENTE CON DISPOSICIÓN A CONOCER NUBES DE ALGODÓN
Dedico a mi gula hedonista varias horas al día. Me preparo para un acto sexual como se prepara una carne para algún paladar exigente. Me baño con perfumes florales, me ducho con tiernos lirios y con amazonas herbolarias que sensibilicen mi piel. Que la marinen, que la sometan al sabor tierno de sus jugos.
Luego me presento a la mesa con la actitud dócil pero firme. Me pongo al rojo vivo cuando estoy contigo y cuando conversamos por la noches sobre todo ese deleite que nos pervierte. Quiero prepararte así para mi. Saberte desde dentro, beber todo lo que expulse tu intimidad para devorarlo como a un dulce de caramelo, que se le lame y se le chupa en una especie de micro eternidad. Pasajes oscuros e intestinales que se aprietan contra mi sexo, llevándolo a la agonía y a la levedad.
La receta para hacernos felices y plenos requiere que estemos juntos de nuevo y que nos descubramos en el laberinto de la vida como dos que se desean y adoran sin límites, sin fronteras. Transgresores de la carne.
Tuesday, December 16, 2008
BACANALES SEXUALES PARTE I –Dazeth-

I. LA INTUICIÓN DEL SER
Padre mio, enofrenda porgo il mio corpo, e di prendere da lui, ciò che per piacere.
Como hombre gusto de todo aquello que causa placer, que sea su motor, su fuego, su principio, su génesis. Vivo en la esfera delicada de lo sublime, embelesado con toda la belleza oscura de los encantos de la tierra, de esos encantos que se castigaron en otras eras, en otros tiempos cuando el hombre aún dependía de la aprobación divina para el desarrollo de sus actos.
Ahora parece que Dios se ha desvanecido. Si a caso, puede ser que su omnipresencia habite ahora en los áridos terrenos de la tecnología, de la avasalladora tormenta de imágenes y sonidos. La saturación misma del Apocalipsis. Aglomerado en un hueco estrecho que es el ano del tiempo. De ahí provengo yo.
Decidí que mi cuerpo sería un vehículo para las sensaciones de la vida. Decidí explotar mis sentidos para hacer de mis tejidos biológicos, masa etérea que se disuelva en las manos de quien guste, como yo, de atarragarse con todo lo deleitable.
Como artista también me he entregado al onanismo mental. Al interminable delirio, inescrutable y que se niega rotundamente a la extinción. El misterio de la creación conformado por fluídos, por excrecencias. Las mías, las de otros. Líquidos inyectados en las entrañas del amante, expulsiones de enemas que chorrean en mis labios. Pinto con ellos y hago imágenes de demoníaca belleza.
Contemplo a mi sexualidad como a un dragón embravecido, pero que esconde toda su osadía bajo una piel suave que se antoja tierna, serena. Y con mis ojos negros miro directo a ese lunar de Júpiter. Siglos y siglos de tormentas, concentradas todas en una mancha, que parece estática ante los ojos de aquel que estudia los astros. En donde caben cinco tierras, hay una tormenta indescriptible, como mi deseo y mi lujuria.
Me pierdo en esa imagen solitaria y silenciosa. Quietud cósmica. Arrullo de constelaciones que se alborotan cada vez que me vengo sobre la piel rosada de las mujeres, que sudorosas y ansiosas, esperan mi beso frenético en un vértigo de calor de fuego perpetuo.
Soy el incansable perseguidor de ese momento en el que se disuelve toda la existencia y se concentra debajo del vientre, en el sexo; como un agujero negro que traga toda materia. Cuando me vengo aprieto mi piel, la desgarro, convulsiono con intensidades variadas, desde la flor que tiembla al viento, hasta el estampido de las olas de un mar negro furibundo.
Imagino luego que estoy dentro de un ombligo, protegido y perene. Luego sueño que yo mismo soy un tubo vaginal, un ano dilatado esperando una lengua que me roce los bordes y me llene de saliva, que haga ruidos imprecisos de bestia, de monstruo delicioso.
Ser un monstruo me gusta. Batirme en los fluídos, en los aromas y en los sabores de aquellas a las que adoro. Mi cuerpo no es mío y no es de nadie. Es fuerza natural que se guía con su espíritu de manera impredecible. Soy un augurio borroso en la mente de la pitonisa. Soy una variable en los pizarrones siniestros del matemático, enloquecido por la ausencia de respuestas. Mudas y muertas.
Adoro el sexo que es sexo. No el sexo que simula un amor, o una ternura pasajera que después y cruelmente se convierte en amarga memoria. Mi capacidad de retención neuronal se basa por completo en lo que veo, en lo que digiero con mis ojos y lo convierto en alimento procesado para absorber sus nutrientes y conservar mi inmortalidad.
Cuando veo a una mujer, mágicamente la hago mía. La poseo y la tengo cerca de mí. Me traslado hacia ella en silencio y le acaricio, y cuando cobro conciencia de mis actos, estoy parado en el mismo sitio. No me moví, pero me desplacé innegablemente a través de las finas cuerdas del espacio-tiempo. Como vampiro, como ser abismal dueño de las sombras.
Soy Dazeth, el destructor de todo lo divino. El ángel que por su rebeldía hacia el Eterno, recibió como castigo la maldición del deseo insaciable. He devorado a los demonios más temidos y he mermado la densa población de Legión, abreviando a sus integrantes de manera tal, que se han vuelto incapaces de habitar en la carne, impotentes de saborear la lujuria amable y roja de los infiernos.
Soy aquel que en su pleito con las reglas y lo establecido, marchita todo lo que toca con sus manos y lo vuelve mierda. Soy belleza en una sintonía específica con la destrucción. Aniquilamiento inmóvil, en pausa. Como polvo que no termina de deslizarse en los leves trazos de la atmósfera.
Ahora cumplo una condena que me hace idolatrar al sexo, con la misma intensidad con la que brilla el sol, como la devoción del santo, como el suplicio y su martirio juntos en un espasmo de éxtasis y semen regado como trasero de cometa.
Como hombre disfruto de penetrar, de ser penetrado. Como ángel no encuentro paz ni quietud, mi mente siempre es ruido, un monitor invadido por un interminable ruido. Distorsión, perdición en ondas electrostáticas que fluyen como sangre en el universo, agolpada toda ella en mi pene firme y venoso como un ser autónomo, que tiene vida propia o como un cadáver tieso que se resiste al olvido.
El Eterno me ha mirado con ojos de espanto y me ha sumido en la penumbra de la carne. Me he vuelto rojo, con hilos blancos de ligamentos por doquier. Tendones y cartílagos gelatinosos que se adhieren a mi consciencia, que la atrapan y la deleitan con masturbaciones en el clítoris que tengo en el corazón.
Soy Dazeth, el que es hombre, el que es desgraciado por su sed de cuerpos, hambriento de conocimiento, víscera voraz que engulle los sexos de todos y todas. Que los hace suyos en esta danza dolorosa de la vida. Corpus Delicti.
