Thursday, September 05, 2013

CONJURO


I. ABDUCCIÓN

De entre mis dedos inquietos se me resbala tu existir. Quiero asirte, pero como efímero tesoro te presentas cada vez más lejana e imposible.

Como enredadera me aseguro que tu cuello sea mío, apretarte contra mis labios, contra mis ansias que me procura esa hambre que tengo de ti.

Pero sigues yéndote…
                                    Sigues escapándote y forcejeas contra mis caricias e insistes en ser por siempre, sueño e ilusión.

Pareces no darte cuenta que anido silente entre tus piernas, que desde que naciste mujer entre mis brazos te has convertido en la madre de todas mis lujurias, de todas mis pasiones y de todos y cada uno de mis padeceres…

                                   De todos y cada uno de mis padeceres.

Aprieto mis dientes. Unos contra otros se ensañan bañados en mi dulce saliva, hasta que haciéndose trizas, se tornan triste remedo de aquel dolor que me hostiga cuando tu perfume y tu aroma de mujer se llama “ausencia”.

Si tu naciste mujer entre mis brazos, yo nací hombre entre el murmullo de tus suspiros, entre la neblina de tu respirar cercano.

Nací hombre entre las heridas ancestrales de tus anhelos, de esos anhelos por llegar a la cima donde tu sexo llovizna tenue sobre mi espíritu.

Nacimos juntos.

      Desnudos y desprotegidos de nosotros mismos llegamos al mundo...

            Descalzos, con el alma a rastras…

Te deseo.           Te deseo.

Te deseo.

II. CONJURO

Tendido, desnudo.
         
         Tomo pétalos de flores y con ellos 
                                                                      consuelo a mis pezones imaginando que son tus labios.

Guardo tu aroma en el diván de mis adentros: mi sexo arde y se hunde en un imaginario de sombras, de gentiles fantasmas que pretenden ser tú.

Tendido, desnudo.                     Me incorporo a la orilla de mi cama como si se tratara de un acantilado, 


       dejo que el viento me desordene el cabello, 
luego tus dedos paseándose entre mis nalgas, moldeándome a tu capricho:    ¡mujer por fin soy tuyo!

Con plumas sobre mi pecho imagino que son tus senos los que planean sobre esos valles morenos de mi cuerpo… 

Y 
   dejo reposar las plumas,  
                                               las dejo dormir sobre mi hasta que me venzo en tu mundo…

       Tendido,                                                  desnudo.

III. CADALSO

Por ser hombre soy visto como a todos los demás. ¿A caso no tengo derecho a sentir mi ser femenino porque las normas me dicen: sé hombre? Me niego, renuncio, 



                me desarmo…

Monday, May 27, 2013

De anoche...


No puedo dejar de acariciarte a través de mi cuerpo. 

Mi piel, mi carne es el vehículo por el cual llego a tí cada vez que (me) quiero, para adorarte, desearte, amarte.No dejo de retorcerme entre las sábanas, no dejo de acercar mis dedos a mi sexo, dando por hecho que el mío es el Tu-Yo, esa herida original que derrumba a los hombres, que los deshace y que también les fabrica. 

Siento que mis manos son las tuyas, que me tocas cada secreto, que me cantas con tu tacto. No dejo de desear el sabor de tu entrepierna, y conmemoro esa fantasía mordiendo mis labios, despeinando mis cabellos, murmurando que eres el motivo de mis insomnios. 

No puedo evitar suspenderme en el vacío, flotar... 

Adquiero alas y las plumas son tus suspiros: femeninos, desgarradores e inclementes por su inocencia. No paro de imaginar que mis pezones son los tuyos, que son la conquista rosada o morena de hermosos valles de piel, de torsos: 

a veces soy tu espalda, 
el escalofrío en tu cuello, 
el torrente que te inunda. 

Pero al término del orgasmo regreso a mi, triste de darme cuenta que sólo soy un hombre, sin la más mínima posibilidad de ser tú, mujer grande, madre de mis delirios. 



Sólo soy hombre...


Friday, March 01, 2013

SIN TÍTULO


Dentro de mi se gesta la agonía de un deseo distante, de esa mirada tuya que se pierde en la ternura de la desgracia. Siento que han pasado milenios desde la última vez que te miré y te apreté contra mi pecho con la firme idea de transferirte mi vida, que tu fueras su dueña.., pero ha pasado el tiempo, y sigo lidiando con esta desesperanza de encontrarte en la lejanía, caminando silente cual fantasma que se resiste al olvido.

Wednesday, February 06, 2013

RITUALES DE LAS SOMBRAS

Con el fuego en tus ojos, con el alma desprendida del cuerpo, con el espíritu adosado al desmiembramiento del orgasmo...

-«(...) poco a poco las sombras se aparean en la luz conformando una sola mancha que recorre sigilosamente la habitación, al menos, eso cuentan...»-

Desbarátame y haz de mis partes, componentes armables de este juego al que llamamos amor, luego reúne cada pieza de mi y conviérteme en otro, pégame con saliva y emulsióna mis carnes con el néctar sabroso que recorre el túnel estrecho de tu sexo.

-«ahora solo son gemidos los que se escabullen entre las bisagras de la puertas, entre los pequeños agujeros de los muros... gemidos que reptan en los escalones y que en su arrastrarse por la duela crujen con aroma a piel, con color a apretones en los muslos (...) los labios se cierran: permanecimos mudos ante tal caprichoso espectáculo...»-

Ya de vuelta en Uno otra vez, guárdame allí, y permíteme nacer nuevamente a través de esta otra piel que siendo mía, ya es tuya.

-«esas sombras cada noche se revelan ante los ojos sensibles de quien en busca de consuelo, encuentra en la oscuridad, del "otro lado", la caricia seductora del onanismo oculto y tímido, callado entre sus jugosas fantasías... molécula viviente entre los dos cuerpos de las parejas casadas»-

Friday, February 01, 2013

PASOS

Veo a través de las telas que necias te protegen de mi mirada, de esos arpones invisibles que intentan desgarrar toda vestidura, arrancarlas para que te quedes desnuda, con ese olor a nuevo día, a fresca mañana que me desquicia, que me somete al capricho imparable de acariciar mi entrepierna.

El primer paso, es bajar la cremallera y dejar que mis dedos intenten llegar al centro de mi cuerpo, sostener esa carne que se hincha y que se expande en silencio, roja, perturbada...

El segundo paso es desvestir mi pecho, rozar mis pezones con las yemas mojadas en saliva, retorcer los ojos, mirar hacia adentro: encontrarte ahí, no dejar de acariciarte, transgredir la frontera que nos separa para hacer de nuestros cuerpos un solo amante, un solo ser que nace en medio de besos, de mordiscos, de lamidas, de succiones y de rasguños diminutos...

El tercer paso es abrir mis piernas, dejar que mi sexo aflore con timidez de su prisión, suspirar y dejar que mi olfato haga lo suyo con mis recuerdos, que te invoque... Imaginar que me miras sorprendida, que muerdes tus labios imaginando el sabor de mis delirios.

El cuarto paso es sostenerte en mi memoria, no dejar que te escapes, llevar mis labios a los tuyos y dejar que ambos se bauticen bajo el nombre de la lujuria, labio a labio, saliva a saliva, ríos de elíxir recorriendo la entrepierna, descendiendo hasta los tobillos, sin olvidar inundar los ombligos de sudor, de toda esa dulzura que emana de nuestros sexos y que les hace suaves, tersos, sin vello... Que se adhieren uno al otro en un profundo deseo de fundirse, de jamás separarse.

El quinto paso es acelerar el ritmo, es mirarte a los ojos confiándote mi cuerpo, confiándote mi vida y el espíritu etereo de mi adicción por ti, por tu aroma, por tu suave existir en la rugosidad áspera de mi historia, tan fracturada, tan herida...

El sexto paso es quererte, ser tuyo, ¡no ser de nadie mas! Entregarme con la explosión de una supernova y dejar que los torrentes de semen cierren el círculo, el preámbulo a la entrega que hago de todo yo, para ti.



Friday, January 04, 2013

LINAJE

Hoy estoy parado de frente ante la duda...

Veo tu cuerpo moverse como entre pequeños saltos de tiempo, se hace irreal. Quiero hundir mi sexo en tu cuerpo, perforarlo con la gentileza noble que el colibrí usa para secar el nectar de las flores, hundir mi pene lubricado de salivas cristalinas y cautas en todo orificio que te hacer ser mujer, ama y señora de mis reinos.

Vengo de un linaje perdido entre las sábanas del tiempo, y de entre sus dunas blancas te asecha mi deseo cual felino depredador: cazo tus fluídos, tu humedad y los gritos de placer que en estampidas breves, se tornan de pronto en niebla de gacelas incautas.

(...) Si, ese el sudor de tu aliento, tu jadeo tenue que me envuelve de dulzura.

Dicen que antes de mi también hubo reyes tiranos, gobernantes de la lujuria y la perfidia. Dicen que en mi sangre corre segura y gallarda esa sangre real del coito eterno, pero gaseoso: qué mejor estado que ese, que etéreo, se introduce en cada poro de tu espacio de vicios al que llamas cuerpo.

Mi linaje responde al estruendoso escándalo de mis caricias, al temblor de hierro con el que mis manos poseen tus nalgas, que las aprietan contra mis murallas de carne hasta que tu vulva y tu culo son continuación sublime de mi ombligo, se unen a éste y así, continúa el misterio negro de mi estirpe... Esa raza fecunda, pero perdida...

Quiero probarte ahora!

Tenerte ahora!

Gritar en la inmensidad de los valles queres mía! Sólo mía!

Y así, firmar con furia el nombre de mi linaje!