Monday, August 28, 2017

APORÍA


I. Voyeur - l'image

Desde la arrogancia de Venus arribo a estas letras despojado de toda potencia, pues aún conservo en mis retinas, la imagen en penumbra de su ser entregándose silente al deseo nocturno de su juvenil soledad.

Estaba plena, inmersa en el éter, ahogada en la húmeda fragancia de su vulva.

Agazapado, pude contemplar el majestuoso espectáculo de su muda masturbación:

“¿Qué tiempo es éste
en el que una conversación
es casi un crimen
porque incluye
tantas cosas explícitas?”

...resonaba el verso de Celan en mi cráneo moribundo, mientras yo agonizaba en esa deliciosa muerte que se siente al verla tan cerca, pero tan distante e intocable como el murmullo de la naturaleza entre los desgarradores gritos del artificio. 


"Dazeth: Mi amor por ella Señor, es algo que no corresponde a las palabras, no hay conversación posible sobre ese amor, mucho menos, sobre este deseo."

Intenté durante varios minutos acariciar mi cuerpo y acompañarla desde mi escondite nocturno con la misma actitud onanista, pero algo en mi interior más íntimo, impedía a mis manos llegar al centro de mi cadera con la misma euforia de su orgasmo.

Empero, todo ese evento, es ahora una visión fantasmal de la memoria, difuminándose en mis delirios, respirando pesadamente en los gentiles pétalos de sus gemidos.

Ver su cadera contra la suavidad de su alcoba, ver su espalda apenas cubierta enderezarse como para besar a Dios y venirse… 

                                                    ...su cadera... con el ritmo uniforme que en profundo éxtasis evocaba a Santa Teresa, 
penetrada por el rayo celestial del Divino.


II. In-cestus prohibitus


"¡No puedo más!
¡No puedo contenerme!"

¡Necesito de ti y de tus labios prohibidos… hija única colmada de encantos!

Es tu feminidad el signo de mi universo, el motivo de mis pesadillas cotidianas, sueños torcidos en los cuales no puedo poseerte: 
¡quiero decapitar a la moral y hacerte mía!


III. ¡¡¡Imperium infernale!!!


Hordas de ángeles, cantos de su gloria, nubes en el cielo que me ciegan y me recuerdan:

“¡Oh Dazeth! Condenado al gozo contemplativo de la belleza y al tacto suyo que la pudre y la derrumba!”


Wednesday, June 14, 2017

SOBRE PERSEO (desprendimiento de ti)


I. NIÑO HERIDO (o sobre la infancia de Perseo)

Puerorum Mactus...

Desde el epicentro mismo de la infamia, he nacido. 

Mi cuerpo, batido en una rica variedad de sustancias que se prestan para la ejecución de lo turbio. El fango este al que llaman “tiempo”, no es más que una versión compasiva del espíritu intolerante de Cronos.

Analizo con cuidado cada pliegue de mi piel y en ella encuentro la marca de un intento.

 (Dazeth calla, mira atento)

                  Mi cuerpo, nuestro cuerpo, nunca es el mismo. 

                                                                                                 Siempre desea, quiere ser algo más.  

Vienen a mi mente las imágenes del delirio, de ese suspiro llamado infancia, de ese infierno que se muestra a diario en los días que vivo: mi condena es vivir atado al pasado atroz, a un tiempo verbal que se niega a toda costa ser sepultado cada vez que mi sexo se yergue intentando demostrar que es libre.

Sólo máscaras, caretas que ocultan los hechos indómitos del autodesprecio. 


Soy la deidad más querida de la tragedia, ¡el ídolo de Ciorán!

II. A FOREST

Despliego mis alas. Lado a lado puede observarse su negro plumaje violando al espacio. Mi circunstancia es la del despegue, retiro mis garras y me desprendo de este paraje abandonado que hasta ahora ha sido mi vida. Me reúno con los colores más sublimes de la lujuria, indómita, sin freno, que me orienta en las espirales más complejas de lo abyecto.

Luego... espero... 
                                  Aterrizo, me a-ras-tro... 
                                                                                               ... Repto. 

Fluyo con el trazo del pincel que irriga eyaculaciones por toda la superficie del lienzo. Ahora soy el Creador de sombras, el que ríe detrás de la imberbe porcelana de mi inocencia. Me deslizo, me contorsiono con sonido de larva y encuentro los textos, los diarios donde hablo de Dazeth, aquel Arcángel quien hace de la belleza retazos y suspiros. Dazeth es el emperador de esas tierras baldías donde yace el mundo:

                                                                          ¡sumido en sus gritos!

«En los bosques reside el mal. En su espesor natural se oculta el rostro verdadero de lo inexplicable, de lo “dado”. Mundo que está ahí, aguardando a hacer trizas toda lógica-gramátical que nos salve de la locura. Dazeth fue el ángel que diseño para el Eterno a los hombres. Les quiso, les amó… Luego el Eterno desparramó toda su clemencia y perdón sobre esas criaturas bocetadas por Dazeth, les hizo suyos, les firmó con sacramentos para luego ser Su dueño (...) y Dazeth caminó por milenios solo en el bosque denso del paraíso, llorando la pérdida, lamentando su exilio.

¡Bello es en verdad el arcángel Dazeth! Él hizo los primeros trazos que perfilaron al hombre como un ser maravilloso, capaz de asombrarse por todas las cosas hechas y configuradas en la materialidad del mundo. Pero el Eterno se adjudicó esos diseños, le complacieron tanto que los hizo hijos únicos de Su gloria. Dazeth reclamó lo suyo, pero el Eterno, le negó autoría y le sometió al castigo. “Todo lo que toques Dazeth, todo lo que amas será velado por la putrefacción y el olvido, pues nadie te recordará como el artista que armó cada órgano de mis hijos. Cada vez que intentes siquiera murmurar que les amas y les adoras, toda su belleza se consumirá en el vaho fétido del derrumbe».

Limpio mis ojos de toda lágrima. Regreso a mis pinceles, considero a los colores, armo en mi mente posibilidades de figuración. Guardo silencio…




III. FELACIÓN (o de cómo pude vaciarme completo en las cavernas de (tu) ficción)

-UN DÍA DE FREBRERO
Llegué en punto de las seis, como lo habíamos acordado. Me detuve unos cuántos segundos para respirar, sólo para estar seguro de que había tomado las decisiones correctas, el atrevimiento sobre aquello que hace meses, o quizá años, parecía imposible: que me amaras tanto como yo a ti.

-UN DÍA EN EL OLVIDO
Tomaste entre tus labios la delicada piel que se extiende a lo largo de mi virilidad. La succionas con la gentileza de las hadas y contorneas tus dedos sobre mis pezones: sabes que ese es el punto geográfico de mi locura.

-HOY, UN DÍA DE TANTOS

«Dazeth regresa triste de aquella bienvenida del hombre».

No logro concentrarme en mi orgasmo. Las imágenes que predicen nuestra separación se atraviesan una tras otra. Son presagios que El Eterno me proyecta en la mente, me habla, me susurra, son secretos… Sólo yo lo sé, tú no.

«-Dazeth: hermano Belial ¿Por qué procrear con los muertos si sólo se engendran larvas?

-->
-Belial: se llama apego mi querido hermano, se llama recuerdo.»

Wednesday, May 24, 2017

PURGA



"(…) Sentimos la ausencia como cuando te despiertas de un sueño y todavía no estás aquí, pero ya no vas soñando (…)"
Narración de Doña Paula, citado por Martín Juez

I. LA(R)VATIVA

¿Cómo poder introducir una especie de líquido que lave toda esa materia acumulada en el colon de nuestra historia? Hemos quedado por siempre atrapados en los intestinos de este olvido, de estas palabras no dichas.

Una vez nos entregamos nuestro amor con la idea de seguir juntos por siempre, pero en una mala jugada del destino, hemos sido separados con una navaja sin filo, a expensas del pésimo pulso del tiempo.

Nuestras cosas han quedado silentes, les arrebatamos el habla y les despojamos de esa piel tersa llena de significados, de códigos, de signos propios de los amantes. Ha sido sin duda, un proceso similar al que hace un tatuador cuando se le pide deshacer lo imposible: la cicatriz queda, la marca en el alma queda, frágil como hojarasca, pero al fin, siempre amenazante con romperse… Persiste. La tinta de nuestras promesas, de nuestros herejes juramentos.

Quiero salir de estas entrañas que me atrapan e intentan engullirme hacia dentro. Temo por mi cuerpo, por mis huesos, cada cartílago, cada articulación, y ruego porque pronto pueda ser expulsado de este cruel esfínter armado de músculos llenos de rencores. Todo aquí dentro está descompuesto y ahora soy parte de todo ese desperdicio que provocó tu adiós, tan repentino como la muerte, negra y oscura como esa noche en que me entregué a tus brazos.

En las paredes de estos órganos pestilentes hay escenas de nuestro amor, de nuestros romances. Lucen como fango, negros y babosos. Curiosamente mi cuerpo se adapta a ellos, de hecho, una parte de mi los goza y la otra, ésta que escribe y narra de la mano de Dante, se resiste a mi nueva condición sin miembros, sin cabeza, sin torso… soy un nuevo ser blancuzco que repta en esta licuadora de carne que por todos lados suda humedad.


II. INFECCIÓN o de cómo hemos renacido

“La significación es lo Infinito; pero lo infinito no se presenta a un pensamiento trascendental, ni siquiera a la actividad con sentido, sino en el Otro: él se encara conmigo y me pone en cuestión y me obliga por su esencia de infinito.” 
E. Levinas

Este cuerpo me envuelve. Me he vuelto parásito de esta causa sin salida que es la búsqueda del perdón. Hoy te has ido, y ya no volverás jamás. Aceptarlo, es como aceptar con pesadez que viene un nuevo día del cual ya no seré testigo ocular, salvo por los procesos digestivos de nuestro luto que me indicarán si se trata del crepúsculo o de un nuevo, lánguido amanecer.

«El hábitat de los gusanos adultos es la luz del intestino delgado. Los huevos son eliminados con las heces fecales. En los huevos fértiles se desarrollan los estadios larvarios 1 y 2 (L1 y L2), la forma infectante, en un período de tiempo que oscila entre 14 días y varias semanas, de acuerdo a las condiciones del ambiente, idealmente suelos arcillosos, sombreados, con humedad alta y temperaturas templadas o cálidas; en estos espacios los huevos embrionados pueden sobrevivir durante meses o años.

Una vez que los huevos son ingeridos, las larvas eclosionan en yeyuno; penetran la pared intestinal, migran por vénulas hepáticas, corazón derecho, circulación pulmonar, atraviesan a los espacios alveolares (generalmente, 1 - 2 semanas después de la ingestión), donde mudan en 2 ocasiones, ascienden hasta laringe y faringe, son deglutidos y se desarrollan como adultos en intestino delgado, después de una larga trayectoria, que inicia en intestino y termina en el mismo sitio. Se requiere de unos 2 - 3 meses desde la ingestión hasta la producción de huevos». 

(fuente: Departamento de Parasitología, FAC. MED. UNAM)

Monday, May 08, 2017

MOSCAS


Sábado.- Tengo casi un día entero de edad, ya. Llegué ayer.
Así me parece por lo menos.
Y debe ser así.
Si existió un antes-de-ayer yo no estaba cuando sucedió,
sino lo recordaría.
Mark Twain, Diario de Adán y Eva

Already early in my youth I was attracted by the beauty of a subject which differs from other subjects not only in its content but, most importantly, in the nature and variety of its methods. In it, it is not enough to just lay out the consequences of a single idea in a long sequence of deductions; almost each step requires one to conquer new difficulties and apply new principles
Gotthold Eisenstein


I. ENSEÑANZAS (desde dentro ...  lo que me conforma como sexo-hombre)

Recibí la madrugada en medio de un conflicto existencial. Aún no logro definir si mis pensamientos eran de un orden líquido, o quizá de un orden gaseoso. La música de The Soft Moon sonaba en mi habitación: la mirada colocada en un punto impreciso de ese espacio gigante del techo, mi cuerpo entero sintiendo la ausencia y mi psique viajando a través de agujeros de gusano.

El transcurso de las horas me llevó a un lapso de ruptura entre mi conciencia y mi fe, entre mis creencias y mis suposiciones. Todo eso se volvió una especie de líquido amniótico, gestando a un hombre nuevo, libre de su pasado y listo para enfrentar los diversos laberintos de la existencia.

Comencé a planear las primeras piezas que compondrán la series Torturas para coleccionistas y Motivos del desprecio. Las imágenes que llegaron a mi mente obedecen a un principio de purificación, al destilamiento de lo vivido. Pienso en la primeras líneas que son manchas, recurro a la pesadilla como inspiración y a la esperanza como musa; sueño a ratos, despierto abruptamente en otros. La sensación es la del traslado, la criogenia, el viaje interestelar presente en unas cuantas gotas de alucinación.

Deeper se sigue escuchando en el ambiente de mi habitación, un álbum duro y sensual, digno de ser deleitado en la compañía de mi amada e imposible musa: veo su rostro, sus manos… sollozo, la extraño. Motivos del desprecio sigue, se vuelve pastosidad oleosa, grafito esparcido, manchas de tiza sobre un bastidor todavía impoluto, que no ha pecado. Platón rechina los dientes, se siente su aliento en el cuarto…

Hacer dibujo y pintura es una actividad con ciertos niveles de oxidación en mis manos. Tengo que adaptarme para la nueva atmósfera, debo lograr respirar todo este mercurio que abunda en el aire. La pintura reclama vida: posee una piedra sacrificial.

Son las 4:16 am de un viernes que no puedo parar. Los días siempre llegan. Fumo un cigarrillo en el balcón de mi departamento y me siento a leer a Bataille:

«Resulta fácil observar al respecto, que el individuo trastornado levanta la cabeza estirando el cuello frenéticamente, de modo que su boca llegue a ubicarse, tanto como sea posible, en continuidad con la columna vertebral, es decir, en la posición que normalmente ocupa en la constitución animal».

Por largo tiempo pensé que este párrafo pertenecía al pintor Francis Bacon, expresadas en alguna de sus entrevistas, pero haciendo un esfuerzo, ahora recuerdo que Bacon sí las menciona, pero citando al escritor francés, cuando habla sobre una de sus pinturas: Tres estudios para figuras en la base de una crucifixión de 1944. Para Bacon fue importante Bataille, como lo es para mi, desde los primeros pasos que dejé en el recuerdo de mi ingreso a la Escuela de Nacional de Artes Plásticas a inicios de los noventas. Fue una tarde de agosto, llovía, y vestía mi gabardina negra, mi playera negra, mis botas negras, mis jeans negros: el alma transparente y lúcida.

En aquella primera clase aprendí cosas sobre el cuerpo, hice mis primeros bocetos de lo que en ese entonces me apasionaba tanto. La boca, -como el ensayo de Bataille- ésta yacía pegajosa en mi interior, gemía grafito, carbón, óleo. Quería ser representada, quería derrotar a Platón. Gilberto Aceves Navarro vociferaba frenéticamente, nos hacía trizas con sus palabras, nos hizo ver la realidad por vez primera: “Así no, ¡NO, NO!” y continuaba hablando fuerte, caminando a nuestro alrededor vestido con una bata que en algún tiempo fue blanca: “Grita Mauricio, ¡¡GRITA!! a través de tus dedos, que se sienta la furia que traes muchacho, no seas cobarde, fluye, ¡¡FLUYE CARAY!!”.

Cómo poder abandonar esos recuerdos en el armario del olvido.