Sunday, August 21, 2016

LA MADRE DE MIS ANHELOS: R.I.P.

«Para mí, la vergüenza no existe, porque sino ¿qué clase de poeta, de artista, sería yo?»
Francis Bacon





I. ALEGORÍA A UN CADÁVER: EROS

Ahora estoy muriendo…
¿Y se siente como una bendición?
Es como un sueño…
Entonces, quiero morir...

(...)




Saturday, August 06, 2016

EL PLANTEAMIENTO DEL MUNDO



I. insatiabĭlis

Llegas al recinto secreto de nuestra pasión con los pasos silenciosos del fantasma. A   hurtadillas te escondes entre las ruinas de mi memoria y te alojas ahí para que llore mis pérdidas. Eres un holograma creado en tiempos futuros, vienes de un mundo improbable, contingente, sujeto al devenir de la duda sobre “qué es el hombre”, a la duda ontológica de nuestros delirios de carne.

Ayer te alimenté con mi semen. Le recibiste en tus labios conmemorando la recompensa que El Eterno dejó a su pueblo en exilio: מן. De este modo habitaste en el desierto, ayunando por mi amor, clamando por una mirada mía que aunque a escondidas, intentaste robarme desde tu silencio.

Con tus labios degustaste el sabor más íntimo de mi excentricidad, me hiciste hombre para probarme que la carne no se vive, se padece. Con tu lengua hacías círculos imaginarios intentando reconstruir al orgasmo de tu amante, sosteniendo el sabor salino y dulce de mis semillas en tu boca, gimiendo con los ojos mirando hacia adentro, para cerciorarte de que ese éxtasis, no era más que producto de tú devoción por mi, por el mástil de venas y sangre que minutos antes te recordaba la hendidura entre tus piernas, su gulosidad, su voracidad insaciable.

Te torciste sobre las sábanas con toda la blancura de tu piel, dejando un rastro de humedad en mi alma, que palpitante renunció en todo momento a la trascendencia prometida por El Creador: quería ser finita, pero a tu lado, renunció a la eternidad a cambio de unos cuántos segundos contigo, bebiendo de tus jugos transparentes que como lágrimas dejaste resbalar entre tus muslos tersos, abiertos, sonrientes ante el ariete orgulloso de mi sexo.

Nadie sabe de nosotros, ni de los vuelos que hacemos por las noches a través de los cielos.

Nadie sabe de tu esfínter recibiendo mi lengua, ni de mis dedos robando el sabor oculto y maligno del deseo viviente en lo más profundo de tus entrañas.

Nadie sabe de nosotros y no me importa nada, solo sentirte mía, saberte platillo suculento para mis apetitos, confirmarte en el sacramento más pérfido de mis ternuras.

Nadie sabe de nosotros, y es hermoso el furtivo acontecimiento de nuestras pieles, de nuestros sudores, de nuestros llantos arrinconados al final de cada encuentro: nos vemos a los ojos jurando que siempre seremos juntos.

Sucedes como segundos decapitados en esta relatividad temporal de nuestro idilio, a veces largo, otras breve, unas solemne, otras delirante. Lames mi glande, le succionas todo remanente del sagrado manantial que fluye dentro y que se precipita en una gran explosión hacia fuera, hacia ti, hacia tu vulva hinchada y roja, hacia tus pechos lactando al corazón de Júpiter, hacia tu boca abierta esperando al מן.


II. TODO ES MÁS SIMPLE

Sentir tus dedos sobre mi espalda.
Escuchar tu voz próxima a mi oído y estremecerme con las dulces poesías de tu aliento.
Ver que me miras con la ternura de la pérdida, con la esperanza del encuentro.
Dejar que abraces mi desnudez como si tus brazos fueran pétalos rodeando mi existir.
Tus dedos jugueteando con mi negra cabellera al despertar.

Los labios, depositados en mi nuca.

Nuestras manos atadas en alegoría eterna sobre aquello que anhela al paraíso.

Tú diciéndome que me amas.


III. LIEFERUNG

Mi reino está en la penumbra. Nuestros besos sumergidos en la luz crepuscular…

Este es el sueño que una vez tuvo Hölderlin cuando me visitó una noche de invierno en mi lecho de muerte.

Das In-der Welt-sein: soy para ti, Tú-Yo infinito. 10 a las 100.





Monday, August 01, 2016

Einsiedler



I. אוֹנָן

Trato de sostenerte en el recuerdo. Hago trazos en el aire agrio de esta soledad momentánea para invocar esa noche en la que nuestros cuerpos sudaron juntos, cuando nuestras bocas entreabiertas esculpían a un doble nuestro que nos cogía al tiempo que lacrábamos nuestro amor con el arrojo vivo de la creación. Soñarte, reconstruirte de entre el rescoldo de nuestro éxtasis me enciende en llamas, me desliza sobre las brasas intensas del deseo.

Ὑπατία de mi alma, eres hoy guardián de esas bibliotecas infinitas de carne que educan mi cuerpo para llegar a ti, hacia tus adentros más íntimos. Tu imagen me conduce a paraísos insospechados, para dormir y morir inmerso en la humedad de tu sexo, en la estrechez de tus entrañas.

Trato de sostenerte en el recuerdo... Trato de no soltar mis labios de los tuyos, me niego a dejar de apretar tus bellos pezones con mis dedos: gimes, te tuerces, sudas, te mojas, escurres, ¡me amas! Y en este delirio, sostengo al tótem de sangre con frenesí e intento no perder cada detalle de esa noche en la que me entregaste tu ser amoroso envuelto en tierna lascivia. Me concentro... siento que me vengo, pero detengo el desbordamiento de mi fuente para gozarte más y más en esta soledad inventada por Onán.

Te veo en las sábanas de nuestra alcoba derretida en la fantasía de tocarnos, de estar uno encima del otro para sentirnos dueños, amos y señores de este imperio alucinante de nuestro amor.

Aprieto mis pezones con la precisión de un relojero, abro mis labios y con mi lengua busco tu sabor pero, estoy solo, a la mitad de una habitación que atestigua mis placeres gritando tu nombre con fuerza. Se rompen los cristales, retumban las paredes y grito, grito alto para violar al silencio nocturno, para endulzar la atmósfera con el suave aroma de mi semen que se riega cual Vía Láctea: construyo universos con tu memoria.

Saboreo mis jugos con la elegancia del felino, que lame de sus garras la dulce miel de sus adentros, expulsada con la potencia de gigantes, cíclopes enormes que fijan su mirada en tus ojos de Gorgona: no me petrificas, me disuelves; no me petrificas, me desbaratas, me desarticulas, me fraccionas en miles de posibilidades para poder poseerte y estar cada vez más adentro de ti.

Onán se retira silente de mi habitación. Me quedo desnudo, con la saliva disuelta en mi boca para consolar mis besos ciegos. En esta alcoba nos amamos, en esta alcoba donde a diario ejecuto el rito de amarte, en esta alcoba muero varias veces para adorarte, Diosa única de mis laberintos… ¡Ὑπατία!  ¡Ὑπατία! ¡Ὑπατία!!!


II. Ítaca

Soy el hombre que está a tu lado para acompañarte en la travesía mística de tu placer.

Soy el hombre que está a tu lado para elevarte en el delirio del gemido, para hacerte vaho, para hacerte nube.

Soy el hombre que con sus manos te acaricia y te modela.

Soy el hombre que has esperado, que llega en sus naves del exilio, anciano, pero certero con el arco: Ecce Homo


Wednesday, July 13, 2016

VAGANCIAS EN EL INFIERNO-REPRISE: CANTO A MEDUSA


No he podido destilar la sustancia nuclear de mis sueños y mostrártela, para que con ella construyas toda una teoría sobre corrupción y carnalidad. El color rojo es hoy, la bandera que ondea sobre mis inquietudes lascivias: veo por doquier los tajos, las extremidades divididas en pequeños trozos de conciencia, esparcidos por doquier en esta habitación de encuentros enfurecidos y de ansias.

Recorro la imagen oxidada del sueño que color mostaza, se desparrama sobre los muros de mis ideas, cayendo lento al piso batido, resbalando como caracoles hundidos en el enjambre de tus recuerdos. Mierda de cíclopes, semen de centauros y saliva de sirenas menstruando a la luz de una luna indecente. La Medusa, majestuosa, se convierte en reina única de todo mi existir.

Mi sueño es la sangre debajo, explosión controlada, paz mutilada, gritos y susurros de demencia que se aglomeran en el tímpano de la quietud... todo es silencio que se desvanece en el humo de esa piel tuya que es blanca, que es negra, que es morena, que es roja, roja... como el esfínter que se dilata en el centro de mi frente y que seduce a las fantasías a penetrarlo con la furia de avispas, con la fiereza de los enjambres que planean bajo la piel, encajando sus aguijones.

Tu mente es torcida como mis anhelos y eso me conduce al éxtasis por sentirte parte de mi carne, parte de mis vicios y mis euforias; eres la emperatriz máxima de mis posturas orgásmicas, de mis escrúpulos abolidos por lo maligno.

Locura y desenfreno, sabor amargo y escupitajos que sirven de lecho para embarrar nuestras carnosidades de fluidos corpóreos, de diversos sin-sabores, de una multitud de hormigas mezcladas con la saliva, con el moco que duda en dejarse caer desde las piernas abiertas.

Este sueño es la pesadilla pestilente de mis visiones fracturadas por las mañanas frías, por los días que nublados y grises cooperan con el tiempo en sus diversas atrocidades, decapitando instantes y martirizando segundos en las cloacas de la eternidad. ¡Así siento tu ausencia!

Despierto de mi sueño y frente a mi, la mañana de otra agonía, de otra piel y otro sudor que beberé directamente de tu ombligo, oblicuo, sin espacio, sin gravedad: que me hace estallar!!!


Tuesday, July 12, 2016

BOCETOS PARA UN CUERPO: tan solo en un día



GÉMINIS

(algunos fragmentos de mi diario)



03:14 am: Dentro de mi ombligo se encuentra este apéndice, pequeño aún, pero que día a día parece cobrar volumen. Según mis investigaciones, es un clítoris y me está transformando en algo que desconozco, en un ser improbable de deseos insospechados. Me fascina.

Hoy traté de besarlo, pero por más que obligué a mi cuerpo, no pude alcanzarlo, ni siquiera rozarlo para poder erizar mi piel, para poder terminar con ese episodio onanista de feminidad interior que me desbarata y que me convierte en algo más que un simple hombre. 

08:45 am: No pude ir al trabajo.

12:34 pm: ¿Porqué los hombres son incapaces de entender, que reconocerse en lo femenino les confiere un poder único y sagrado, el gozo total de su sexualidad?

Desde que tengo clítoris no voy al futbol, no disfruto de los actos viriles de competencia, ni de los desplantes intolerantes de testosterona cuando algo sale fuera de mi control. Tener un clítoris en mi ombligo ha hecho de mi, sin duda, una mejor persona.

23:00 pm: Soy feliz observando al mundo, escuchando, menstruando desde mi ombligo, simpático agujero que llevo hundido en mi vientre, como joya invaluable, preciosa, única. Descubrí llorar, descubrí la ternura y la leve caricia de las palabras, ahora soy otro, ¡adoro ser mujer y vivo y soy por ella!


Sunday, April 24, 2016

CONFIRMACIÓN: TARDE HERMOSA



Hermosa fue una tarde/noche a lado de un "gemelo" que me apasiona. Camino a casa, estas palabras fueron escritas con urgencia en mi celular:

«(...) es la soledad de la prostituta la que vive en mi pensamiento de artista, y es desde esta indigencia que extiendo las manos desnudas al óleo: me deja húmedo, delirante y encarnado en sus flujos corpóreos.

Vacilante es mi pulso ante la escritura que hiere, que lastima con su fétido vaho de tinta la virginidad de la hoja en blanco.

Soy un domador de fieras, campesino de tus campos, cuidador de esos bosques nocturnos que recuerdan la triste trama de mi obra, de mi sexo horrendo atrapado en los manglares del "no-olvido".

Desde esta indigencia me arranco los párpados, le escupo a los verdes campos, me niego a ser otro, que Yo(...)»

LEJOS, MÁS ALLÁ DE JÚPITER:

«Dazeth: Si, los fondos rojos, íntimos y cálidos de un ser que he buscado por siglos
Belial: Hermano, en verdad sufres por los tormentos del hombre, convoco a su exterminio.»

Wednesday, February 10, 2016

CANTO AMOROSO



I. HYPATIA MÍA

Es cuando me miras, el único momento que me concede la certeza de que existo. Son tus ojos, dos zafiros ante los que todo mal titubea, ante los que toda agonía se desarma.

Es cuando me miras, el instante donde me gustaría abandonar toda mi vida, y dejarla ahí, suspendida a merced de tus cariños. Son tus labios, el reclinatorio donde, hincado a besos, lanzo una plegaria que me acerque a la redención y que me aproxime a lo sagrado.

Es cuando me miras, el segundo fugaz que acontece en mi alma y que así, se vuelve eternidad. Son tus manos, tu piel toda, el órgano vivo que pulsa en mi historia, y que ha hecho de mi cuerpo una ofrenda permanente a la ternura de tu deseo.

Es tu existir, lo que confiere a mi vida dirección, metáfora, poesía y sentido.

Es todo lo que eres, motivo de mis noches tranquilas, de mis pensamientos más lascivos, de mis atrevimientos, de mis constancias, de mis ternuras.

Es, cuando me sostienes, la cura infalible a mis heridas, el consuelo amoroso, la esperanza de un amanecer en el que jamás volveré a sentirme solo.



II. ACTUALIZACIÓN: LA SOLEDAD SÍ EXISTE

                                                         

Decía Dazeth, amante de los hombres y las cosas bellas:

"...un día traté de cambiar el mundo, era tratado como un visionario... 
                                     luego, 
                                                       me alejaron al exilio... 



                                                    sólo por soñar con lo imposible"


Tuesday, March 17, 2015

LUNAR DE JÚPITER


«The name Hurricane, is the name given to nature's strongest storm».
Somebody

«WE ATE THE FOOD, WE DRANK THE WINE, 
EVERYBODY HAVING A GOOD TIME, EXCEPT YOU, 
YOU WERE TALKING ABOUT THE END OF THE WORLD».
Bono, Until the end of the World, Achtung Baby, 1991








I. EL CANTO PRIMERO


Eres hoy mi ilusión, 
eres tus ojos de zafiro que me miran...
                                                                                    eres el pelo rizado,
                                                                                    esa tormenta enredada que me canta melodías cuando lo toco...

Son tus labios la puerta a vivencias indescriptibles de caricias al alma:
                                          que cimbran mi espíritu, 
que lo hielan, 
                                                  que lo sangran,
                                            que lo retuercen hasta 
                                   que mi carne es solo un leve murmullo,
                                                                                            
                                                                                  (...) un secreto de que te adoro 

y de que tengo una insaciable sed de ti.

II. CANTO SEGUNDO:

THE GREAT RED STAIN

Desde hace más de 400 años, se ha contemplado una gran tormenta sobre la superficie de Júpiter. Según los astrónomos, en esta tempestad cabría más de dos veces nuestro planeta y, dentro de ella, soplan vientos con una fuerza que casi escapa a nuestra imaginación mortal. Lo que se ha investigado sobre este enorme ciclón, arroja resultados contradictorios.

Algunos dicen que siempre ha estado ahí, desde que este gigante con nombre de dios latino emergió, como nuestro mundo, de un cataclismo cósmico inefable. Otros, plantean hipótesis en las que señalan que esa inmensa tormenta es un “evento fijo” propio de alguna anomalía atmosférica que le provoca y que le mantendrá ahí por el resto de lo que quede de vida a nuestra estrella.


Lo cierto es, que desde que el hombre observó por vez primera a Júpiter, esa tormenta ya estaba ahí, aguardando silente en la serena distancia, conmocionando partículas de gas a cientos de kilómetros por hora.

III. CANTO TERCERO: 

Huracán: de cómo las tormentas se asemejan a nuestro amor, y de cómo la serenidad posterior es Plenitud

Yo he estado aquí, de pie, de frente a un horizonte que se presenta ante mis ojos como un amanecer visto desde el filo de tu espalda. Siempre he estado aquí, en silencio, con mi alma revuelta y en permanente violencia, donde existen vientos que soplan en todas direcciones y hacen de mi ser un gigante que al parecer amenazador, es, en su totalidad real, una poesía dulce.

Pertenezco a la grandeza de los dioses, llevo en mis venas el espíritu rebelde e inasible de las pasiones, pero cuento con un cuerpo que transforma esas tormentas en un amor desmedido y permanente, omnisciente y omnipotente: por ti, me transformo en El Eterno.

Es mi corazón una gran mácula roja, que abrigaría más de una vez tu mundo y que lo envolvería tiernamente, con la delicadeza del ave herida, hasta procurarle el anclaje que le hará tierra fértil, un bosque, con lluvia.., como te gustan.

Este fuego que por dentro llevo, no es la brasa que se apaga con la asfixia, no es chispa que de pronto se extingue, sino que este fuego es un gobernador de la muerte, rector de negros vientos que por toda la eternidad arderá soberbio, de pie, de frente a este horizonte que eres tú, aunque el mundo, permanezca por siempre sumido en sus gritos.

IV. CANTO CUARTO: tesis sobre algunos recuerdos de la vida primera, la plenitud y la inocencia

De niño, cierta noche, hojeando una enciclopedia de la biblioteca de mi padre, vi una foto del planeta Júpiter. Mis ojos de niño no daban crédito a que algo tan grande pudiera existir. A veces soñaba que estaba yo de pie en el epicentro de esa rojiza tormenta, pero no me daba miedo, porque sabía que “algo” dentro de mi -esto que me mueve y que me hace pensar y sentir-, era aún más fuerte que la atmósfera del quinto planeta. 

Hice algunos dibujos sobre este sueño que no sobrevivieron al día de hoy, pero en uno de ellos, recuerdo claramente que estaba Yo: dentro del gran huracán del gigante, sonriente, seguro de mi pacto con mi creador.




«Para captar toda la belleza de una obra, no bastan ni la ciencia ni la buena disposición, es preciso el azar más raro y afortunado para que retire el velo de nubes de su cumbre y ésta aparezca bañada por el sol». 
F. Nietzsche, La Gaya ciencia., (339): La vida es una mujer.