Thursday, February 26, 2015

NARRACIÓN DE UNA NOCHE EN TRES (BREVÍSIMOS) ACTOS

PERSONAJES:

FIGURA
HIPATIA
el niño que cataloga
el niño que archiva
(…)
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Hace algunos siglos:

“Defiende tu derecho a pensar, porque incluso pensar de manera errónea es mejor que no pensar.”

Hipatia de Alejandría

Los amantes, suelen hablarse en código
Alguien
ACTO I: DICTATIO

Figura: Ante tu imagen, no puedo más que sonreír, es ver un amanecer que se presume último, severo, fulminante.  Ante tu ser, no hago más que conmoverme,  entregarme a los sacudimientos que tus palabras provocan en un interior mío herido, lastimado por los siglos. Soy sólo figura, busco mi espacio, busco en tus ojos los míos, soy figura, no encuentro forma.

Amable Hipatia, tu voz dicta, nombra, enlista, todas la vivencias que en algún momento yo tuve, que tengo., me conduces a un río y aunque permanezca en la otra orilla, sabes que en sus aguas desangro mi historia. De tus palabras no sale más que conocimiento y dulzura. Hipatia, haces de esta humanidad el cuestionamiento inmutable, la pregunta eterna sobre lo que implica ser, de carne, de alma. Me entrego a través de tu piel toda, hacia lo más hondo de tus manantiales. Sólo soy figura, no encuentro forma.

Me he acercado a ti, porque no temo a ser instruido por tu sabiduría, por ese manto de ideas, de descubrimientos que me cubren del frío, que me cobijan y me cuidan. El averno de la ignominia es témpano, helado continente. Hipatia, eres la tibieza, el arrullo. Tu voz, Hipatia, es guía de usos, es los componentes, es las piezas para esta configuración nueva de un yo desbaratado, revuelto, turbio. Sólo soy figura, no encuentro forma.

Hipatia: Caminé por un sendero desde donde podía ver un valle: eran todos los bosques de los hombres. Desde ese camino todo lucía tranquilo, y me detuve a pensar sobre el cosmos, sobre las estrellas, revelar sus misterios entre la nada, verles, cómo nacían, cómo morían. Todas las constelaciones me revelaron su geometría, su intimidad más soñada. Figura, te digo: los hombres se ocultan, indolentes matan.

Figura: ¿Y desde ese pensar hermosa Hipatia, no pudiste ver la estructura de los hombres?

Hipatia:  He sido señalada por la ignorancia de los hombres, como ese espejo donde no quieren mirarse, donde les muestro que ignorar, es un no-ser, una acción poética detenida en un reposo doliente. ¿Porqué me escuchas Figura? ¿Por qué atiendes a mi ser y lo contemplas con esa tierna agonía?

Figura: son pocas las veces que las grandezas de la creación me miran: Sólo soy figura, no encuentro forma. Y hoy me detengo a escucharte y a adorarte bella Hipatia porque tu luz me ilumina, porque tus visiones desde aquel sendero me devuelven la esperanza perdida. Sólo soy figura, no encuentro forma: me alegra no ser hombre.

(…): El niño que cataloga, cerró el libro, volvió a sus juegos, se abrazó y se besó. Luego tomó sus pinceles, e inundado del sueño idílico de Hipatia continuó su vida sobre la tela, trazo, tras trazo, mancha, tras mancha.


ACTO II: DERRAME
unos siglos después...

Figura: Mis dedos nerviosos tomaban cuidadosamente las migajas de pan sobrantes en el plato. Sorbo a sorbo, el té abandonaba su autonomía integrándose a mi cuerpo, invadiéndolo en silencio, no para saciar la sed, sino para calmar un poco esas ansias terribles por sujetar a Hipatia contra mi pecho.

Ahí quería tenerla, lo más cerca posible de mi corazón de trueno, palpitante y al mismo tiempo suspendido en el suspiro de un instante que se desea infinito. 

Decía:                                             Las migajas de pan abandonaban el plato y llegaban a mis labios, luego 
        mis dientes, 
mi garganta… 
                            ¡puro descenso!, 

como ese que lentamente trazaba mi mirada hacia su cadera, 
hacia su vientre, 
               hacia el origen de toda esa vida que ella, Hipatia, a dado… 

Luego que terminé con las migajas de pan, no hallaban mis dedos nerviosos cómo encontrar la calma, era todo yo una “figura”,
 -algo-            sentado en la mesa, 
                                             una sospecha, 
                                                              una oportunidad, 
una promesa, una esperanza, 


                                       indefinido.

(…): (interrumpe) Francis Bacon, miraba a sus amantes a través de un cristal. ¿Sería a caso el cristal de las botellas de escocés semi-vacías, o sería a caso el cristal de una mirada abominablemente tierna sobre la crueldad del mundo?


Figura: bueno,
                   terminé mi té, 
                                     miré al fondo de la taza con esa mirada que desesperadamente busca un pretexto para no seguirse extasiando con lo sagrado. 

Fue entonces cuando decenas de imágenes se agolparon en mi mente y comencé a soñar contigo, Hipatia, mientras, justo frente a mi, permanecías sentada, con tu mirada de zafiro: imponente. 


                                                                             ¡Me penetrabas!

ACTO III: CLUSTER

(…): La Real Enciclopedia Británica define (subrayo, define)  el término Cluster en una primera acepción como:

1 -a grouping of a number of similar things:

(…): El niño que archiva, cierra el libro. Camina hacia la ventana, lentamente, como a rastras. Luego, toma sus lápices y escribe en uno de los muros del cuarto (cueva):

PRIMERA IDEA: quiero tenerte cerca:

-tu cabello (despeinado)

la brisa marina del mar báltico, 
                                     la humedad del llanto, 
                                                              el primer suspiro fuera de este mundo, 
polígono, 
               Parménides

-tus labios, serios (pero sonríen)   
el horizonte en Arkansas, 
                                              Bergman sentado de espaldas, 
                     el primer helado, 
Heráclito vivido, 
acontecido

-tus ojos, agudos (analizan..., piensan) cuando por primera vez miré a través de la ventanilla de un avión (mientras volaba) NOTILLA MENTAL: ¿yo, o el avión?, 
proposición, 
                   imperativo categórico

SEGUNDA, PERO TAMBIÉN PRIMERA IDEA: quiero tenerte lejos:
-tus manos (guardan celosas el tiempo)   ………………...el milagro de Fátima,  
terciopelo sobre el sexo desnudo, 
                                      tus textos, tus letras, 
                                                                                        signos

-tu nariz (aguda e inteligente) las alas azules que se extienden, 
la madera de un par de libreros, 
lápiz, 
te dibujo, te recuerdo, 
el aroma del grafito se queda en los dedos después de dibujar, 


la saliva es tierna



-tu piel (claridad) 
de niño (el-yo-archivo) corría por las calles otoñales feliz, eran tersas y blancas, cálidas cubrían mi cuerpo. 


                         Kant sale por una puerta.

                                                                                    (…):

Mark Twain escribió: «Sábado.- tengo casi un día entero de edad, ya. Llegué ayer. Así me parece por lo menos. Y debe ser así. Si existió un antes-de-ayer yo no estaba cuando sucedió, sino lo recordaría».

"sólo queda la ternura y la compasión como trincheras ante la crueldad del mundo" FIN


Tuesday, February 24, 2015

SOY YO CUANDO TE VIENES: intermedio pictórico

















Este fin de semana estoy a punto de terminar con una serie corta de pinturas –técnica mixta- que tratan sobre el onanismo. Como pintor, creo que hay una ambición permanente por lo visible, y los actos vouyeristas, son algo más que una adicción: son un permanente modo de satisfacción por conocer(se) sobre lo íntimo.

Con esto no quiero decir que el pintor está en una búsqueda mórbida por “mirar” a los demás de modo gratuito, sino que en ese mismo acto de “mirar”, es donde reside el estímulo del “hacer ver” a través de un cuadro, de devolver a los otros, una posibilidad de su reflejo. A pesar de que la gran mayoría de las imágenes que pinto provienen de la imaginación, ésta se compone con lo que veo a diario, la imaginación sólo es el ingrediente que hace posible –a veces- lo inefable.

Como ser sensible percibo el exterior e intento traducirlo a otros códigos. En algunas ocasiones, dichos códigos son más complejos de lo que en la realidad externa parecen, otras, son mucho más sencillos. Mi pintura a veces es muy obvia, peca de simple, y es quizá porque no quiero más, que transmitir una fantasía de mi interior, algo que desde el mi universo visual me llama, me excita y me revitaliza: así de trivial y de común.

Mirar a los demás no implica una patología, implica la curiosidad y el ansia de conocer y de hacer “propio” lo ajeno. En el caso de mis últimos cuadros, es el placer mismo de apoderarse de un acto masturbatorio, de hacerlo mío a pesar de la imposibilidad que mi condición de hombre implica.


NOTA: la imagen corresponde a una serie del 2012 titulada "MAL-estar"-80 x 80 cms (en estado inicial, capas de temple). Los que me conocen en persona saben, que no soy un artista interesado en publicar mi obra por medios electrónicos, salvo en estado inicial, en proceso, o en estados "inacabados". Ya vendrá una exhibición pronto, (c. 2016) así que si quieren ver mi obra, tendrán que ir a verla "en vivo".

Monday, April 21, 2014

REGRESO: Madre de mis miedos

Desde la penumbra de mis insomnios te he visto, Madre de mis miedos, terminar con lo que alguna vez fueron mis sueños, idilios que desde mi piel se materializaban en sudor, fluidos y excreciones.

Es por ello que estoy decidido a ejercitar mi placer a modo de complacencias, de gozos eternos que desde su particular femenino, estén orgullosas de conocerme como "aquel" que de noche se asoma al pie de la alcoba, con el aliento tibio y con el sexo dulce, enternecido por toda esa historia que es mi vida: palpitante, trémula y llena de incandescencias, el amor infinito por todo lo que es mujer.

Mi motivo en la vida es procurar placer y así sentirlo, viendo como mi amante se tuerce en el éxtasis de sus propios adentros: intestinos amorosos que aprietan y se exprimen en deliciosos jugos.

Te he visto rondar, Madre de mis miedos, por los pasillos de mi moral, por los grandes salones de mi lujuria.

¿Qué buscas ahí?

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Hoy he decidido regresar a este blog y devolverle la vida.
Gracias a todas y todos los lectores de este espacio íntimo y oscuro.




Thursday, September 05, 2013

CONJURO


I. ABDUCCIÓN

De entre mis dedos inquietos se me resbala tu existir. Quiero asirte, pero como efímero tesoro te presentas cada vez más lejana e imposible.

Como enredadera me aseguro que tu cuello sea mío, apretarte contra mis labios, contra mis ansias que me procura esa hambre que tengo de ti.

Pero sigues yéndote…
                                    Sigues escapándote y forcejeas contra mis caricias e insistes en ser por siempre, sueño e ilusión.

Pareces no darte cuenta que anido silente entre tus piernas, que desde que naciste mujer entre mis brazos te has convertido en la madre de todas mis lujurias, de todas mis pasiones y de todos y cada uno de mis padeceres…

                                   De todos y cada uno de mis padeceres.

Aprieto mis dientes. Unos contra otros se ensañan bañados en mi dulce saliva, hasta que haciéndose trizas, se tornan triste remedo de aquel dolor que me hostiga cuando tu perfume y tu aroma de mujer se llama “ausencia”.

Si tu naciste mujer entre mis brazos, yo nací hombre entre el murmullo de tus suspiros, entre la neblina de tu respirar cercano.

Nací hombre entre las heridas ancestrales de tus anhelos, de esos anhelos por llegar a la cima donde tu sexo llovizna tenue sobre mi espíritu.

Nacimos juntos.

      Desnudos y desprotegidos de nosotros mismos llegamos al mundo...

            Descalzos, con el alma a rastras…

Te deseo.           Te deseo.

Te deseo.

II. CONJURO

Tendido, desnudo.
         
         Tomo pétalos de flores y con ellos 
                                                                      consuelo a mis pezones imaginando que son tus labios.

Guardo tu aroma en el diván de mis adentros: mi sexo arde y se hunde en un imaginario de sombras, de gentiles fantasmas que pretenden ser tú.

Tendido, desnudo.                     Me incorporo a la orilla de mi cama como si se tratara de un acantilado, 


       dejo que el viento me desordene el cabello, 
luego tus dedos paseándose entre mis nalgas, moldeándome a tu capricho:    ¡mujer por fin soy tuyo!

Con plumas sobre mi pecho imagino que son tus senos los que planean sobre esos valles morenos de mi cuerpo… 

Y 
   dejo reposar las plumas,  
                                               las dejo dormir sobre mi hasta que me venzo en tu mundo…

       Tendido,                                                  desnudo.

III. CADALSO

Por ser hombre soy visto como a todos los demás. ¿A caso no tengo derecho a sentir mi ser femenino porque las normas me dicen: sé hombre? Me niego, renuncio, 



                me desarmo…

Monday, May 27, 2013

De anoche...


No puedo dejar de acariciarte a través de mi cuerpo. 

Mi piel, mi carne es el vehículo por el cual llego a tí cada vez que (me) quiero, para adorarte, desearte, amarte.No dejo de retorcerme entre las sábanas, no dejo de acercar mis dedos a mi sexo, dando por hecho que el mío es el Tu-Yo, esa herida original que derrumba a los hombres, que los deshace y que también les fabrica. 

Siento que mis manos son las tuyas, que me tocas cada secreto, que me cantas con tu tacto. No dejo de desear el sabor de tu entrepierna, y conmemoro esa fantasía mordiendo mis labios, despeinando mis cabellos, murmurando que eres el motivo de mis insomnios. 

No puedo evitar suspenderme en el vacío, flotar... 

Adquiero alas y las plumas son tus suspiros: femeninos, desgarradores e inclementes por su inocencia. No paro de imaginar que mis pezones son los tuyos, que son la conquista rosada o morena de hermosos valles de piel, de torsos: 

a veces soy tu espalda, 
el escalofrío en tu cuello, 
el torrente que te inunda. 

Pero al término del orgasmo regreso a mi, triste de darme cuenta que sólo soy un hombre, sin la más mínima posibilidad de ser tú, mujer grande, madre de mis delirios. 



Sólo soy hombre...


Friday, March 01, 2013

SIN TÍTULO


Dentro de mi se gesta la agonía de un deseo distante, de esa mirada tuya que se pierde en la ternura de la desgracia. Siento que han pasado milenios desde la última vez que te miré y te apreté contra mi pecho con la firme idea de transferirte mi vida, que tu fueras su dueña.., pero ha pasado el tiempo, y sigo lidiando con esta desesperanza de encontrarte en la lejanía, caminando silente cual fantasma que se resiste al olvido.