Hoy extiendo mi cuerpo hasta alcanzarte. De mi piel tomo cada milímetro para poder cubrirte del frio, del olvido… me toco pensando en tus besos: ¡no me canso de imaginarte!
Monday, September 10, 2012
IMAGINANDOTE: para olvidarte
Hoy extiendo mi cuerpo hasta alcanzarte. De mi piel tomo cada milímetro para poder cubrirte del frio, del olvido… me toco pensando en tus besos: ¡no me canso de imaginarte!
DE MIS AMANTES: la locura
Soy el ansia que devora tus uñas, soy el depósito abierto de tu negrura, el lecho tibio y tierno de tu piel cuando decides dejarte caer.
Pisando las hojas secas es como puedo recordar aquella tarde en la cual me mirabas fijo… flotamos durante horas en ese tiempo vacío, en esa, nuestra historia herida.
Mi cuerpo te reclama. Mis labios se endulzan con saliva ligera, transparente, que emana directamente de mi deseo, de ese saborearse de tu sudor, de tu llanto, de tu sonrisa. Mi cuerpo te reclama, pues me he quedado sólo, abandonado en este infierno frío, de azules crueles que lloran con matices agrios de tu adiós.
Imagino tu boca, tu aliento viviendo junto al mío, atrapado por mis párpados, bendecido por la gloriosa conclusión de un apocalipsis de sexo, de tiranía, de dolor y sobre todo, de dulzura... que no acaba. Sigue.
Petrificado. Convertido en mito, nuestro amor cobijado bajo el odio mutuo, embalsamado por las horas: así he quedado sin ti, así dejo de verme, así desaparezco… en la exquisita tortura del vómito, en la mierda que se desparrama en pequeñas plastas sobre mi vida y que me obliga a la transformación.
Imposible vivir sin esa emoción, sin ese calabozo en el cual tú y yo hicimos de nuestros cuerpos, muros, agujeros, perforaciones… salitre, óxido… nada.
Wednesday, August 29, 2012
TIRANDO DEL PUENTE: CAÍDA
Sunday, February 05, 2012
FENIX: el Verbo
Sunday, February 13, 2011
INTERDICCIÓN: lamento, herida
Friday, December 31, 2010
LAMENTO
Este, es el camino que conduce hacia lo inaudito. Wednesday, December 29, 2010
SOMA

Mi cuerpo es un enlace con el mundo, es lo que me permite sentirlo, percibirlo tangible. La realidad se trasmite por cada milímetro de mi piel hacia mi interior, es entonces cuando me percato de su esencia, de su más puro espíritu. Mis sentidos se apegan a mi razón y mi cerebro hace lo suyo al procesar, al ordenar lo que llega mi cabeza y así reaccionar ante el exterior: es un signo cósmico que se desparrama en el tiempo, es el poder del hombre sobre los objetos y los eventos del mundo.
De esa forma aprecio mi existir, que a veces se agudiza de tal forma que se reducen todas mis definiciones hasta ser partículas ilegibles, reacias a la reunión que convoca mi juicio. Es ese momento particular, el instante preciso en que me encuentro al borde del precipicio, intentando no caer a pesar de mis intensas ganas de lanzarme. A veces uno pierde la noción del todo, y se queda uno desnudo en el ocaso eterno de la nada, un prometer que no se consuma, que no se realiza.
Mi cuerpo es también torpe en cuanto a sí mismo. Hay cosas que no puedo ver de él, que a penas puedo rozar y tener una idea vaga, gracias –quizá-, a la potencia incontenible de una imaginación cimentada en los recuerdos del cuerpo ajeno. Este suceso es el detonador de mis búsquedas amorosas, de mis inquietudes sexuales que alumbran el misterio de una soledad cuajada, aletargada en la autosatisfacción que día a día, se vuelve en un espectro insostenible, péndulo que oscila entre la locura y la razón.
El espacio en el que me muevo hace de repente la emulación de una atmósfera líquida, sustancia viva que respira y que refleja todo lo que mis sentidos han confirmado como hechos reales.
Para ser un buen amante, debe uno ser consciente del otro, que es fenómeno y metáfora del sí mismo.
Cuando mi cuerpo acaricia una mujer es como la siento, es lo real pues es la certeza, la prueba máxima de estar en el mundo, de saber que mi cuerpo puede extenderse al grado de acoplamiento. Penetrar a una mujer sería entonces el acto carnal por excelencia, imposible en la imaginación, más solo posible en el terreno de lo evidente. Mi cuerpo se da cuenta, yo me doy cuenta, que el amar a una mujer entre mis dedos, es el misterio mismo de la reencarnación del verbo: es cuando la imagen, se vuelve representable.
Si mi sexo entra en el femenino, siento que la vida transcurre lenta, como si quisiera parte de mi voluntad acercarme a una efímera figura de lo eterno. Desde que el hombre fue capaz de nombrar al fuego por su nombre, adquirió –como he dicho antes-, el poder supremo sobre las cosas; de la misma forma y en este caso, nombro las partes del cuerpo que me excitan, con plena consciencia de su posición, de sus coordenadas en la topografía interminable del organismo femenino. Así es como tengo poder sobre la mujer, como también sobre las mismas partes de mi cuerpo, que son en el momento amatorio como una zona en conflicto. La mujer me posee al llamarme por mi nombre, me hace esclavo suyo y respondo con la debida docilidad.
El cuerpo femenino y el mío, son reafirmaciones de sí mismos, son el hecho auténtico de la fundición, del percatarse que uno tiene al otro y más aún, que uno es el otro y el otro uno mismo. El egoísmo del amante es mi credo, pues sin éste punto de fuga sería imposible amar y entregarse. En el plano de mi cuerpo que se extiende como piel en los volúmenes y en las formas, se pretende llegar a configurar al otro cuerpo, sentirlo real, aquí y ahora. Ese egoísmo es el que nos orilla a la necesidad de pertenecer, de confirmarse como si se tratara del juramento que demanda la fidelidad al credo religioso, como si se tratase de un edicto místico en el que la intensa pasión de la hembra y el macho se vuelva mito.
Así vivimos nuestro cuerpo, nombrando, sujetando por medio de esas palabras que atrapan el sentido y la esencia del objeto amado; se vuelven sujeto, ya no cosa ni vestigio, sujeto armado, cuerpo que nos mira y nos hace suyos de la misma forma: es lo más cercano a un espejo, tú ahí, mientras yo ahí.
La boca que abrimos y cerramos al hablar, se mueve lentamente, disuelta en el sueño real como si estuviera prisionera en un velo, las palabras fluyen, las lenguas se tocan, los labios de muerden y se consuelan de inmediato con la saña tierna de las promesas. “Mi cuerpo es, cuando el tuyo es mío”. Lo mismo intento transferir a la carne femenina, a sus senos, a su vientre. La explosión que culmina en un reguero de semen no es la cúspide de la lujuria así, nada más desnuda; es un escalón que me eleva en su viscosidad a la idea, a la lejana noción de fundirme en el otro cuerpo. Al segundo, toda esa victoria se fulmina y me percato de mi desprendimiento.
Los testículos quedan inertes como esferas vacías, siento un agujero en mi sexo, representación invertida de mi miembro que fallece, que lentamente pierde su venosa firmeza despidiendo el ritual de acoplamiento. Me vuelvo triste figura del desencanto, pues con la expulsión del líquido vital se confirma que mujer y hombre dejan de ser uno, ese ente de cuatro piernas y cuatro brazos, bicéfalo, pero poseedor de un único corazón, una sola mentalidad atenta al desearse sin parámetros.
Amada mía: pude ver tus ojos entreabiertos cuando sentíamos que la única definición de nuestro estado era la de los mellizos, unidos, fundidos, originados en una sola metástasis. Te miré con furia, gemí hasta que de mi pecho, grave y sin escrúpulo alguno se escapaba el gruñido bestial de mi sensualidad enjaulada. Apreté tus senos contra mí, abracé tus piernas y con mis dedos solo podía configurar mi realidad, esa realidad que sólo puede transmitirse, sentirse, hablarse, entenderse… a través del cuerpo.
Friday, December 24, 2010
DEMOLICIONES

Friday, December 17, 2010
(...)

Thursday, August 26, 2010
DISOLVENCIA-INMANENCIA-TRASCENDENCIA
DISOLVENCIA
Has sucedido en mi pensamiento de tal forma que me disuelvo. Eres el medio intangible que vuela etéreo sobre mi imaginación, perturbada por la sed de ti, por la insaciabilidad de mis sentidos impactados contra tu materia.
Me disuelvo en las horas, en los días, en las semanas. El tiempo pasa sobre mí, atropellando toda noción de consciencia, sumergiendo mi carne en el diluvio interno... Sólo puedo salvar aquellos altares, donde tu imagen es la inmaculada concepción de mi lujuria. Me pierdo en el pecado contigo, libre de culpa porque finalmente se, que a pesar de todos mis esfuerzos permaneceré en este infierno de no tenerte ¡aquí! ¡ahora!
INMANENCIA
Como los objetos del mundo me mimetizo en la cosificación del tedio eterno. Nuestra existencia atada a las cadenas de la sagrada imagen de una amante, a la que no puedes tocar, a la que la contemplas dolorosa mirando al cielo, con las pupilas dilatadas que miran al Creador diciendo: "¡hazme carne! ¡que besen mis labios y los abran hasta que mi interior se desparrame en mi amor, que vive dentro, que me consume, que me devora!"
Mi interior es para mí. sufro y me deleito en mi percepción, en mi propia imagen que se condena a mi interior. Eres mi amante, porque te llevo dentro. Eres glándula, eres sangre, eres saliva.
TRASCENDENCIA
Desde el piso, como gusano mi cuerpo se revuelca sobre sus excrescencias. Me pisan, me muelen contra el piso exprimiendo mis entrañas contra el concreto, las embarran y vuelvo a nacer. Castigo eterno del Divino, que me somete al pecado capital de la lujuria. Estaré eternamente perdido en pensamientos, las cosas dejarán de existir, el mundo terminará, el polvo será recuerdo y solo, en el vacío infinito seguiré llorando por tu amor, trasformado en odio, amasijos y repulsión.
Trasciende nuestro amor en la más pura luz de las constelaciones. Viajamos hasta perder la materia y nos volvemos mito. Otros vendrán a nuestro encuentro, y cuando sus ojos se posen justo en los turbulentos cielos exclamarán: "ahí están los amantes, imposiblemente juntos, llorando su inmaterialidad."
¡Qué tortura más cruel! ¡desear la caricia, el tacto... y existir como un fantasma!
Sunday, July 25, 2010
INVOCACIÓN A LA FRAGILIDAD

Acordamos la hora y el lugar en una premeditada furia de ansias por sentir los tactos y las caricias arrolladoras: necesitábamos ser atropellados por nuestros propios sentidos, arrojados al mundo de lo oculto y lo secreto en una tarde de lujuria y sentimientos.
Llegaste a mi vida sin aviso. Llegaste descalza, desnuda con tu esbelta figura envuelta en un misterio de piel morena, de ojos grandes que me miran cuando te hablo al oído, cuando suspiro cerca de tu vientre buscando refugio de mi realidad, esconderme de ella.
Besé tus labios y succionaste mi alma completa que ahora es tuya. Me entregué a ti como un niño que en su inocencia se deja acariciar por la malicia que le sabe dulce, que es como nadar en joyas, en perlas brillantes que se ríen al contacto con mi placer. Eres una joven extraordinaria, belleza que se sublima y se tiende ante mi, abierta, como yo ante ti, despojado de todo ego, desnudo de cuerpo y de espíritu para que me tomes y me reinventes desarmándome.
Los días oscuros desaparecen con tu presencia. Las horas se desdibujan rápidamente en tu compañía y se retuercen calladas en el reloj que no para de contar nuestros besos y las caricias. Eres complaciente conmigo, me escuchas, me procuras caricias y me ofreces tu cuerpo. Te recibo en mi vida como un parpadeo entre nubes, como un roce en la espalda cuando las frías manos tocan los sexos, sexos que gotean, que escurren, que se desparraman enteros para el deleite nuestro.
Ambos nos alimentamos de nuestros suspiros, de nuestros labios succionando vida de nuestros cuerpos. Mujer morena, de pezones pequeños, de pelo largo y que se enreda con sus rizos en mi petrificada memoria. Te tengo a ti ahora y me tienes a mi, mi sexo es tuyo, que se muestra ante ti tímido y respetuoso: soy un hombre expuesto, un sacrificio que muere invocando a la fragilidad.
Thursday, March 25, 2010
CARTA DE AMOR

"La lluvia lava todo" -respondiste a mi obstinada preocupación.
Últimamente el mundo es la lluvia. Torrentes de agua que se desploman sobre las bellas estructuras humanas que yacen por montones al centro del patio: desnudas y angulares; pálidas por la llovizna que las orienta lentamente y en silencio hacia la desaparición, hacia la entraña misma de la tierra.
"La lluvia lava todo" -no lo olvido.
Ayer me dejé envolver por la belleza profunda de tus ojos; esos ojos tuyos que fijos que miraban mientras disfrutamos de nuestra flor, esa flácida muñeca tendida a nuestro antojo en una piscina de sangre. Recuerdo tus piernas abiertas, orgullosas de tu rojo sexo, empapado por los jugos purpúreos derramados por la piel desollada de nuestra adorada víctima, inocente y dócil; ahogada entre nuestros cuerpos enamorados.
A tu partida me quedé solo, me sentí abandonado a la suerte del tiempo, penetrando con mi vista la tersa transparencia de la ventana, la cual a menudo y obstinadamente, era empañada por mi aliento, para intentar dibujar tu rostro: fantasma erógeno de mis agudas pasiones. La lluvia no cesaba y púrpura aún permanecía en mis manos, como si éste quisiera fijarse en mi piel, teñir mis adentros, marcarlos con el delirio de la furia. Te marchaste y ya comenzaba a extrañarte.
Sólo contigo puedo amar la vida a través de lo muerto: bellas flores son estas mujeres que atrapo por ti, que seduzco por ti, que son para ti.
He aprendido a adorarte por medio del sacrificio. Por medio del sacrilegio que se vuelve divino en su pecado, que me bautiza con la mancha original de lo impuro, con la sangre bendita de inocentes vírgenes... vacías y rancias.
A la flor de ayer la encontré agazapada en los arbustos, apresurada en la lluvia dispuesta a robar nuestros jugosos frutos, todos ellos batidos en lodo. Se mueren de hambre y por eso les resulta irresistible el alimento, aunque sean sobras o viles migajas cubiertas de mierda. Cazar a esas bellas creaturas es relativamente fácil, pues de un certero golpe en la nuca las derribo, para después besarlas en la frente sin arrepentimiento alguno, como pidiendo perdón a un Dios al que por dentro arrastras en la suciedad de tu odio.
En mi mente la aparición de tu rostro, apretando los labios contra tus dientes, ansiosa por el antojo, por el deseo, me enloquecía arrebatando de mi toda inservible moral de mi consciencia: la desmayé para ti, la secuestré para ti.
Ahora, que desde la ventana contemplo a lo que sobra de esa flor; sus restos en la lluvia me recuerdan a los frutos que ella recogía, su olor a tierra mojada, su sexo tierno cubierto de un vello menudo que a veces semejaba el suave musgo que crece entre las hojas de las orquídeas.
"Eres la doncella dulce de estos bosques oscuros, mudos centinelas de nuestros atroces y distinguidos vicios" -le susurrabas al oído, mientras ella se resistía a mis obstinadas mordidas.
La blanca piel de esta flor ahora yace en el patio blanda, la lluvia había hecho lo suyo sobre su cuerpo. El agua recorre cada uno de los cortes que le hiciste. Fueron precisos, limpios. Eres certera como el cirujano, fría como continente helado; vacía por dentro, ¡tan insaciable que me atrapas! Me diste de su carne, le hacía el amor mientras sus ojos se transformaban en perlas blancas, a punto de saltar de sus hundidas cuencas, hinchadas de llanto y dolor idescriptible.
"Nada como un amo puntual y asertivo" -dijiste y con su blanca piel de inmediato te vestiste.
Continuamos haciendo el amor a lado de la fogata, que en su ostentoso incendio resguardaba nuestra pasión. Recuerdo la silueta de tu cuerpo cubierto con la piel de aquella flor, el sabor de su sangre que aún no logro deshacer en mi saliva... Todo me hace hace frágil ahora que te has ido.
Mis lágrimas no son más que gotas que se ocultan en la lluvia, esa lluvia que "lo lava todo" y que se desploma sobre los cuerpos inertes de esas bellas flores, que se limpian y se desangran el patio de nuestro castillo.
Te escribo desde mi despiadada melancolía, pues me urge que regreses amada mía para amarnos más a través del sacrificio, del dolor y las penetrables heridas de nuestras mudas amantes. Nosotros las llamamos flores tiernamente; para los demás son tan solo muertas, viseras y cadáver.
Sigue lloviendo, últimamente el mundo es sólo la lluvia: "lluvia que lava todo".
Sunday, December 27, 2009
PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO
-no seguir comiendo tanto, pues de alguna manera debo controlar mi ansiedad sexual de otra forma menos nociva para mi hígado
-no seguir mirando a los demás como extraños, sino asumir que son extraños
-no volver a mentir sin que tenga consecuencias interesantes
-decir la verdad a toda costa sobre el propósito anterior
-estar más junto a los míos, pues sino, se vuelven de “otros”
-tratar en medida de lo posible de tener más enemigos, pues de ellos se aprende más por su falta de complacencia y te obligan a generar un autentico propósito: hacerlos rabiar
-tener unos sentimientos más finos, para saber a quien puedo abordar sin que se de cuenta y suelte toda la sopa
-pintar lo menos posible, para juntar y almacenar una cantidad suficiente de odio y resentimiento hacia el tiempo (lo dudo mucho)
-no pensar, es muy doloroso
-querer a todos tanto, que me alucinen y me prefieran lejos para que pueda dedicarme a mi vida
-sobre todo, me propongo a bajar de peso no mas por joder a los que no pueden
-ejercitarme con la misma intención
-tener más sexo y si es posible, lo más dirty, posible, sin “impermeable” y batido en aceites de sabores
-mandar al carajo los propósitos!!!
PD: ah!! Estar más cerca de mi perro, pues es el único que me sigue a todos lados sin condiciones, confía en mi, me mima y además, me respeta. jejeje;
LOS POSTEOS DEL PROX AÑO ESTAR SUUUUAVES!!! STAY TUNED!!!
Monday, November 02, 2009
BREVE ENSAYO SOBRE EL CUERPO ABYECTO


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